"A esta altura, estamos cuestionando qué tipo de representantes tenemos. Parecen empleados de la empresa minera", enfatizó.
"Estamos diciendo no a la mina, no al cianuro, no al saqueo de la Patagonia", dijo Ferro, quien advirtió que la mina "contaminará los acuíferos" de la región y provocará un daño "irreversible en el tiempo".
De acuerdo a su relato, el emprendimiento dejará una ganancia de "US$ 1.000 millones en oro" para la compañía canadiense (socia de los Bemberg en el proyecto), de los cuales "ni el 2% quedaría para la provincia".
Para que el proyecto siga adelante, necesita la aprobación de una audiencia pública, que según dijo Ferro "se viene postergando desde hace dos meses y el viernes se demoró para el 29 de marzo" próximo.