
NEW YORK (CNN Money) — ¿Hay vida después de Avatar? Al menos esa es la apuesta de IMAX, más éxitos para el 2010.
La empresa está encantada con la taquillera cinta, pero también quiere expandirse y llevar la experiencia IMAX a los hogares. La empresa podría estar cambiando la forma en que vemos el cine, y tanto Hollywood como Wall Street han tomado nota de eso.
Desde hace tiempo la firma colabora con grandes estudios cinematográficos, pero la versión IMAX del largometraje Avatar ha sido, con creces, el mayor éxito, recaudando más de US$ 60 millones en taquilla, cerca del 15% del total de taquilla registrado hasta hoy en USA.
No obstante, IMAX no puede vivir por siempre de esa sola película. Por ello la empresa intenta desarrollar más su marca, recurriendo a más versiones en 3D para aumentar el dinero que obtiene de su asociación con las salas de cine.
A pesar del éxito de Avatar, gran parte de los ingresos de IMAX provienen de su negocio tradicional de instalar y mantener sus equipos en las salas de cine y los museos.
Otra fuente de ingresos proviene de convenios con salas de cine para proyectar versiones en 3D, a cambio de una parte de las ventas de taquilla y otras concesiones. IMAX también gana dinero cobrando a los estudios por remasterizar digitalmente sus películas de modo que puedan disfrutarse en 3D.
Como muestra del crecimiento de la firma basta mencionar que sus asociaciones han crecido 175% en el 3er. trimestre del 2009 comparado con el mismo periodo del 2008; además, la empresa actualmente tiene 117 convenios de reparto de ganancias con las salas de cine, frente a los 51 que tenía en 2008.
Aunque Avatar haya sido una empresa conjunta con la 20th Century Fox, IMAX no guarda relaciones de exclusividad con la cinematográfica de News Corp.
También trabaja con Summit Entertainment, Walt Disney, Dreamworks Animation y Warner Bros., estrenando en 2010 títulos como Twilight Saga: Eclipse, Alice in Wonderland y Shrek Forever After".
Sin embargo, los expertos se preguntan si estas cintas podrán compararse con Avatar, pues si las nuevas películas bajan el nivel de ingresos, podría repercutir en la empresa.
Según Jeff Bock, analista de taquilla en Exhibitor Relations, "Avatar es una rareza" y las otras cintas perderán en la comparación.
"Una película como Avatar cambia la industria, ¿pero a dónde nos lleva eso? No hay ningún estreno a la vista que despierte inquietud" opina Bock.
Por esa razón más cintas estarán hechas especialmente para IMAX; es decir, en lugar de realizar una película y luego decidir mostrarla en 3D, la tecnología de IMAX formará parte de la versión original y del plan de la película.
"Si puedes crear un espectáculo, la gente vendrá, así lo hemos comprobado en Avatar" dice Brock.
En los hogares: IMAX también se prepara para entrar a las casas: junto a Discovery Communications y Sony Corporation lanzará un canal de televisión enteramente en 3D.
La empresa también anunció que desarrollará una cámara en 3D que espera sacar al mercado en 2011.
A medida que IMAX crece en USA, está contemplando aumentar su audiencia en el extranjero. La empresa posee 158 cines en 44 países, frente a los 136 que tenía a finales de 2008.
IMAX tiene convenios de reparto de ganancias con 10 de esos cines, y ese modelo de asociación se exportará a sus 2 mercados principales fuera de USA: Japón y Reino Unido.
"Intentamos encontrar territorios donde la economía sea similar a la de Norteamérica", apunta Richard Gelfond, CEO de IMAX.
Este noviembre de 2009 la empresa recibió una línea de crédito de US$ 75 millones de manos de Wachovia Capital Finance Corporation y la agencia Export Development Canada, proporcionándole así los fondos para expandirse y reducir cualquier necesidad de poner la empresa en venta.
Pero ahora que sus acciones han triplicado su valor y se comercian a su nivel más elevado desde el 2000, quizá sea buen tiempo para salir a Bolsa. Los compradores potenciales como las cadenas de cines Regal y Cinemark ya se han beneficiado de la presencia de IMAX en sus salas, por lo que no correrán a comprar participaciones.
Además, pocos podrán llegarle al precio: según el actual precio de sus títulos, IMAX vale US$ 815 millones.