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Pena de muerte, la polémica por la inseguridad como 'sensación' e 'invención de los medios'

Mientras se cuentan los cádaveres en todo el territorio nacional, el Gobierno de los Kirchner asegura que la inseguridad es "una sensación", y la Justicia insiste en que los medios la "están inflando". En este contexto, ¿quién se hace cargo de los muertos, quién de los vivos, y quién de los delincuentes?

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).- La ministra de la Corte Suprema de Justicia, Carmen Argibay, sostuvo hoy que es "absurdo" reclamar la pena de muerte contra los delincuentes, y aseguró que la problemática de la inseguridad está "inflada" por los medios de comunicación, ya que los delitos ocurren "desde Caín y Abel".
Argibay, asimismo, criticó duramente a quienes marcharon la semana hasta la Plaza de Mayo para reclamar mayor seguridad, al declarar que "no hemos visto a estas personas marchando contra el hambre y la pobreza", a la vez que insistió en que son los programas sociales los que combaten realmente la delincuencia.
 
"Primero tenemos que empezar a ver la cantidad de muertes evitables por falta de atención médica, de programas de salud, por falta de atención a la niñez", enumeró la magistrada, y dijo que recién entonces "podemos empezar a hablar de lo que estamos haciendo para remediar la inseguridad".
Al cuestionar los reclamos de pena de muerte, actualizados por Susana Giménez tras la muerte de un colaborador, Argibay sentenció que "así no vamos a ningún lado, porque ponemos el carro adelante del caballo" y aseguró: "El problema es mundial, y desde Caín y Abel que pasa ésto".
 
También refutó la afirmación de Giménez, de que los delincuentes, en los hechos, ya "aplican la pena de muerte" contra sus víctimas, al aclarar que "las penas son castigos que sólo aplica el Estado, y cuando alguien mata a otro, comete un delito".
 
"La pena de muerte no se puede aplicar aquí, entonces no podemos estar pidiendolá; nunca hubo estas manifestaciones absurdas, de estar pidiendo la pena de muerte", criticó la ministra del supremo tribunal.
"Hubo personajes famosos que cometieron homicidios y nadie pidió la pena de muerte para ellos", aseveró.
 
La jueza cuestionó que "actuamos por impulso y por histeria, y nosotros (la Justicia) no podemos darle voz a la histeria".
Argibay admitió que "ahora está exacerbada la violencia" pero señaló que se deben "buscar los programas para evitar eso y no pedir cosas absurdas", como la pena máxima.
Incluso aseguró la jueza: "Yo diría que está exagerado periodísticamente", el tema de la inseguridad, y dirigiéndose a los periodistas que la entrevistaban, los acusó: "Son ustedes los que están inflando el tema". "Las buenas noticias no las dan, dan malas noticias...", criticó Argibay.
De modo similar se expresó el Dr. Eugenio Raúl Zaffaroni, juez de la Suprema Corte desde el 2003, en una entrevista periodística realizada por Javier Cachés para el sitio ' Politicaargentina'.
"La pena de muerte es algo exclusivamente mediático, no es una discusión técnica en el derecho penal", dijo. Éstos son algunos tramos de la entrevista:
- ¿Cuál es la relación entre el tratamiento que los medios de comunicación hacen de la inseguridad y el dato estadístico de la criminalidad?
- Ninguna. No hay relación, en todo el mundo se sabe. Hay una maniobra de distracción de las administraciones republicanas de Estados Unidos desde Reagan hasta la actualidad, que posibilitó el cambio del Estado de Bienestar al Estado Penal. Subió el número de presos de manera exponencial. Hubo un desplazamiento presupuestario del hospital a la cárcel. Y esta empresa tiene en EEUU 10 millones de personas que viven del sistema penal. De modo que requiere una enorme demanda de servicios y un aparato de propaganda muy grande, que se hace a través de la caja idiotizante, la televisión.
Se habla de una sociedad de riesgo, pero el único riesgo que muestran los medios compulsivamente es el delito común, no hay otro riesgo en esta sociedad de riesgo. Se pueden descongelar los polos, puede que no haya con qué atenderse en los hospitales o que te pise un auto en cualquier esquina, no hay otro riesgo que el delito común. Es una maniobra de distracción, un chivo expiatorio que oculta los otros problemas que existen, que por cierto son cada vez son mayores.
De modo que la relación entre el tratamiento de los medios sobre la inseguridad y la frecuencia real de delitos es nula. Ahora, ¿a alguien le interesa la frecuencia real de delitos? Yo creo que a nadie, porque no la miden. Si a alguien le interesara la prevención eficaz, habría un observatorio que mostrara las conflictividades violentas más frecuentes, qué características y riesgos de vulnerabilidad victimizante tiene cada caso, etc. Pero todo esto no le interesa a nadie; todos buscan neutralizar o montarse sobre el discurso televisivo.
- En torno a la falsa dicotomía entre mano dura y garantismo, ¿qué reflexión hace del último rebrote de la polémica de la pena de muerte?
- Cuando no hay nada que decir, se insiste con lo de la pena de muerte. Es algo exclusivamente mediático. Para reestablecer la pena de muerte en la Argentina habría que salirnos de la OEA. Nunca tuvimos tradición de pena de muerte; se mató gente en el país pero sin pena de muerte. La dictadura la puso en el código pero no la usó nunca; mató 30 mil personas pero sin código. La última vez que se aplicó pena de muerte en el país fue en 1915 y no se aplicaba desde 1890. Están los fusilamientos del ´56 pero no fueron por código, ni siquiera por el código de justicia militar.
De modo que nunca tuvimos tradición de pena de muerte. Los medios no tienen nada que hacer y lo instalan. La pena de muerte no es una discusión técnica en el derecho penal comparado.
- ¿Cuál es la relación entre criminalidad y marginalidad social?
- Hay una relación, pero no es absolutamente directa. La criminalidad es un fenómeno que atraviesa todas las capas sociales. Sólo que las atraviesa desde un entrenamiento diferenciado. Hay quien tiene entrenamiento para realizar ciertos hechos groseros, y otros con entrenamiento para hacer hechos más refinados. Hay quien debido a su entrenamiento puede fundar un banco y fundirlo. Y otro que debido a su entrenamiento sólo puede asaltarlo. Pero son delincuentes tanto el uno como el otro. De modo que hay que tener cuidado con identificar pobreza con criminalidad.
Tampoco es verdad que la pobreza, la miseria, la dificultad de supervivencia, generen criminalidad. En los momentos de guerra, que se generan situaciones de dificultad de supervivencia, la criminalidad baja. ¿Por qué? Porque hay un proyecto colectivo, solidario, de salir adelante. Lo que hace que aumente la criminalidad no es la pobreza en sí misma, sino la pobreza que genera imposibilidad de un proyecto existencial. Es una pobreza de la cual es imposible reponerse y que trasciende lo material.
(...)
- ¿Tiene pensado volver en algún momento a la actividad política?
- No tengo ningún proyecto político, la única posibilidad de volver temporalmente a la actividad política sería si se hiciera una reforma Constitucional en serio. Si me voy del poder Judicial será para volver a la vida académica. Insisto, si se hiciese una reforma Constitucional integral, con un sistema parlamentario, temporalmente volvería a la política.
(...)".
A continuación, le acercamos el testimonio de la entrevista publicado por ' YouTube': 

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