A 10 años del inicio del juicio a Bill Clinton, el primero contra un presidente de USA en 130 años
CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24). Un 7 de enero, pero de 1999 se iniciaba en USA el primer juicio a un presidente en ejercicio de ese país en 130 años.
El por entonces presidente de la Corte Suprema de Justicia, William Rehnquist dio comienzo formalmente al histórico juicio político contra del por entonces presidente Bill Clinton en el Senado. Fue por el 'Sexgate' tras su affaire con la ex becaria Monica Lewinsky.
Según el mismo Clinton y su esposa, la futura secretaria de Estado de la administración Obama, Hillary Clinton, las acusaciones fueron producto de una conspiración de la derecha republicana norteamericana para derrocarlo del poder.
Sólo un presidente, Andrew Johnson, en 1868, había sido sometido a un 'impeachment' y salvó el pellejo por un único voto.
En la sala totalmente repleta de periodistas, funcionarios de la Casa Blanca, abogados y particulares reinaba un profundo y respetuoso silencio. Flotando en el ambiente había una mezcla de emoción e incredulidad.
"¿Solemnemente jura que en todo lo referente al juicio político del presidente Bill Clinton impartirá justicia imparcial de acuerdo a la Constitución y a las leyes?", preguntó el senador decano por Carolina del Sur, Edward Thurmond, a Rehnquist. "Sí, lo juro, y que Dios me ayude", dijo Rehnquist, transformándose de esa manera en el presidente del jurado que iba a juzgar a Clinton.
El diputado Henry Hyde pasó a leer a continuación los dos cargos que la Cámara de Diputados votó contra de Clinton el 19 de diciembre de 1998: uno por perjurio y el otro por obstrucción de justicia. Y, con cara de circunstancias, recomendó luego a los senadores presentes, lisa y llanamente, la destitución de Clinton.
En algo más de un mes el juicio resultó favorable para el presidente de USA. "Señor presidente, usted fue declarado inocente en el cargo de perjurio por 55 votos contra 45. Hubo 10 republicanos que votaron para sobreseerlo junto a los demócratas", le anunció el jefe de despacho de la Casa Blanca, John Podestá. Media hora más tarde, Clinton ya estaba en su oficina cuando el teléfono volvió a sonar. "Señor, lo encontraron también inocente por el segundo cargo de obstrucción de justicia por 50 votos contra 50 votos. En este caso, hubo 5 republicanos que se dieron vuelta", le dijo Podestá.
Pero lo inesperado fue la cantidad de republicanos que a último momento decidieron romper filas con su partido y votar con los demócratas. Este hecho representó una doble victoria para Clinton.
Los republicanos -fundamentalmente su ala más de derecha y ultraconservadora- fueron los grandes defensores del juicio político contra el mandatario. El que no hayan siquiera logrado que una mayoría simple (51 votos) que aprobara al menos uno de los cargos, representó para ellos una gran derrota, en especial siendo mayoría en el Senado.
Tras la votación, Bill Clinton leyó un mensaje en la Casa Blanca: "Quiero decir al pueblo que lamento profundamente lo que dije e hice". Fue una alusión a su negativa inicial a haber tenido contactos sexuales con la ex becaria y a la admisión de culpa posterior, cuando reconoció haber mantenido con ella una relación impropia. Un affaire que casi terminó por costarle el cargo.