San Lorenzo a paso de campéon: Ganó en Mendoza porque tiene (además de otras virtudes) un goleador 'llamado' Silvera
Fue una prueba de fuego para este San Lorenzo versión 2007. Y la pasó. Sigue solo arriba.
San Lorenzo debía jugar un reducto complicadísimo ante un rival que se agranda de local; tenía 3 jugadores indispensables afuera (Ledesma, Gastón Fernández y Hirsig); y, además, se le sumaba que un rato antes Boca había ganado en Rosario y lo desplazaba momentáneamente de la punta.
Sin embargo, el equipo tuvo lo que ya es moneda corriente en este campeonato. Tres argumentos que le permiten mantener el sueño, el mismo de los 10 mil hinchas azulgranas que llegaron a Mendoza.
Un distintivo de este equipo que tan poco se parece al que desencantó allá por 2006. San Lorenzo no luce, es cierto, pero no para de meter en todas las líneas y así disimula carencias importantes, como la de un jugador para hacer descansar el balón. A falta de talento, dientes apretados. En este rubro, se destacan especialmente Méndez y Tula, ambos determinantes para el triunfo de esta tarde.
En Andrés Silvera consiguió la efectvidad: tuvo dos ocasiones y festejó por duplicado. La primera a los 14' PT, para mandar a la red un corto rechazo de Torrico tras un disparo a quemarropa de Tula. La segunda a los 28 del complemento, para puntear un gran centro de Lavezzi, luego de una contra fulminante.
Y 'ligó' también, porque en el primer tiempo fue casi todo de Godoy Cruz. Los mendocinos habían ganado la pelea en el medio (el 'Ciclón' extraño horrores a Ledesma) y hasta el empate de Villar sobre el cierre de la primera parte, había acumulado 5 chances netas de gol. Y si el local no lo igualó antes fue porque los puntas mendocinos estuvieron peleados con el arco.
Así, con esos 3 baluartes fundamentales (efectividad, entrega y fortuna) en la campaña 2007, se llevó más de lo que mereció y sigue como único líder del Clausura.
