Ahora, el perro del ensayo (Marine) identificó con gran precisión la presencia de tumores de colon, tanto olfateando el aliento de los afectados (recogido en un dispositivo especial tras una larga exalación) como a través de sus heces.
Ya se había demostrado esa capacidad canina en el olfateo de la orina.
Marine, un labrador entrenado en rescates acuáticos, distinguió con una precisión cercana al 99% a los 48 pacientes con cáncer de colon (diagnosticados previamente) entre otros 258 voluntarios sanos.
La mitad de ellos padecía también pólipos benignos y otras patologías intestinales, aunque este hecho no pareció confundir al animal, que sólo erró en 4 de los 70 intentos realizados a lo largo de varios meses (más bien en verano porque, como destacan sus cuidadores, parecía sentirse negativamente afectado por el calor).
Hideto Sonoda y su equipo, del Hospital de Fukuoka (Japón), explicaron que ese tipo de trabajos "aún muy preliminares" deben ser interpretados con cautela.
De hecho, insisten, no se trata de introducir al perro en el proceso de diagnóstico precoz del cáncer ("algo caro y poco práctico") sino de estudiar los compuestos químicos que desprenden los tumores y que son captados por la nariz canina.
"La identificación de los compuestos orgánicos volátiles podrían ayudar a resolver el carácter biológico del cáncer", explican.
Ya se especula con la posibilidad de diseñar algún tipo de nariz artificial capaz de identificar los tumores desde sus estadíos más precoces.
Sin embargo, los ensayos con perros siguen siendo minoritarios, como reconoce desde Hungría la Fundación Perros contra el Cáncer para la Vida, la única de estas características en Europa.
Gabriella Scherr y Susan Szemes, 2 de las responsables del proyecto, han entrenado desde 2007 a 4 ejemplares de distintas razas con idéntico porcentaje de éxito al observado en el trabajo de la revista Gut: 99%.
Los programas de diagnóstico precoz del cáncer de colon (bien mediante colonoscopia o con la detección de sangre oculta en heces) no se han extendido tanto como los del cáncer de mama.
Y por eso sería importante evolucionar en el trabajo de Sonoda y su equipo.