El encargado de fogonear esta situación es la propia Casa Rosada, que no bajó el gasto, no dominó al tipo de cambio y la inflación se espiralizó.
En tanto, los intendentes peronistas de la Provincia de Buenos Aires intentan frenar los nuevos aumentos una vez terminada la feria judicial. “Tendrá alcance nacional si logramos una respuesta favorable”, desafían.
Sin embargo, los industriales no confían en que se retrotraerán las tarifas al 1º de enero de 2018. "No sabemos cómo se va a resolver. Es un tema muy complejo porque del otro lado de Francia piden déficit cero", filtraron desde la UIA al diario BAE Negocios, en referencia al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional que exigió eliminar los subsidios.
Recordemos que el 1 de febrero rigen los nuevos valores para la electricidad, que en el caso de los usuarios residenciales del área metropolitana llegarán hasta el 32%, luego habrá otra suba del 14% en marzo, un 5% en mayo y otro 5% en agosto. Transporte (AMBA) y prepagas (5%) también se suman a la lista, además de la nafta, tal como ya lo hizo Shell (2%)
La política energética es indefendible
Uno de los reclamos de las últimas semanas fue: "¿para qué fueron los aumentos?". Fueron para inversiones en lo que respecta a la extracción de recursos naturales (Vaca Muerta) pero no para la distribución.
Silvia Fesquet, prosecretaria General de Redacción del diario Clarín y Editora General del Area de Revistas, disparó por este tema contra Edesur, Edenor y el gobierno: "Del ENRE a la Secretaría de Energía pasando por las empresas de electricidad, la única certeza para los damnificados, en el centro de la escena, era el desconcierto. Ninguna voz responsable brindando explicaciones, informando acerca de la duración de la falta de suministro, de cómo encarar los reclamos, de sobre qué reclamar exactamente".
La situación es muy compleja porque, el verano, desnudó una vez más a la Administración que incumplió cada una de sus promesas estructurales.