En tanto, el diario BAE Negocios desliza que "en el VIP de Davos dudan de la reelección del presidente Mauricio Macri".
Firmada por Alejandro Bercovich, el establishment se encuentra un tanto temeroso por la estrategia oficial de polarizar con CFK, al punto tal que Guido Sandleris habría sido sorprendido por una consulta particular en Davos: "¿Vuelve el populismo?".
La pregunta agarró por sorpresa al presidente del Banco Central el martes, en una de sus primeras reuniones con fondos de inversión en el roscódromo VIP que se congrega anualmente al pie de los Alpes. Implacable a la hora de congelar la actividad para intentar frenar la inflación, Sandleris también se le había animado a la nieve de Davos sin sobretodo pese a los 13º bajo cero que marcaba el termómetro. "Macri en el peor momento de su gestión económica tenía un piso del 35% de imagen positiva y de votos. Es un apoyo sólido que no perdió nunca y ahora a la economía solo le queda mejorar", atinó a responder.
La pregunta se repitió, después, en las entrevistas que mantuvo Nicolás Dujovne con los CEOs de Coca-Cola, Visa y Booking. "Desde hace un tiempo las preguntas son mas políticas que económicas. Él responde con números de encuestas y explica que la economía va a llegar a las elecciones creciendo. El piso fue octubre de 2018", comentó ayer a BAE Negocios otro de los miembros de la discreta delegación que acompañó al ministro de Hacienda. Todavía el INDEC no había difundido el desplome interanual del 7,5% de la actividad económica en noviembre. Tampoco había publicado la consultora de Orlando Ferreres su estimación para diciembre: 6,4% de caída.
El contraste con la edición del año pasado no pudo ser mayor. En enero pasado, Macri no solo aterrizaba tras haberse impuesto en las elecciones de medio término con un candidato flojo a la mismísima Cristina Kirchner en el bastión electoral del peronismo. También tenía para exhibir un crecimiento modesto pero positivo y una inflación en baja. Todo lo contrario a hoy. La "Casa Argentina", un local sobre la calle Promenade junto al clásico Kaffé Klatsch que el Gobierno alquiló y montó en 2018 para pavonearse ante los 3.000 participantes del evento, este año promocionaba a una empresa europea.