No es cómo, sino por qué. El gran secreto: El clítoris
Muchos nos encasillamos en encontrar la forma de solucionar el "problema", dejando de lado el origen del mismo en sí. En la mayoría de los casos esta falta de orgasmos se debe a la poca estimulación previa e incluso omisión de los preliminares.
Aunque mucho se ha escrito sobre el tema, hay parejas que siguen pasando por alto estimularlo adecuadamente, lo que es un grave error. Expliquemos por qué:
- El glande del clítoris tiene 8.000 terminaciones nerviosas, dedicadas únicamente al placer.
- El 76% de las mujeres necesitan estimular el clítoris para llegar al orgasmo.
Para realizar las maniobras correspondientes, y que resulten exitosas, hay que tener en cuenta que no todas las mujeres son iguales. Hay quienes esta zona les resulta muy sensible por lo que se debe estimular indirectamente, mientras que hay otras que consiguen placer con la activación directa.
Penetración con placer
Lo primero que debes hacer es lubricar el áreas. Ni se te ocurra acercarte al clítoris, si no está bien lubricado porque simplemente no va a funcionar.
Ahora sí, luego de entendido lo ultimo, el gran secreto es: jugar con la pelvis.
Sí el roce será uno de los mejores ayudantes para alcanzar el orgasmo. Para ello hay varias posturas que puedes poner en práctica:
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Postura de Andrómaca: Es una de las mejores posturas para estimular el clítoris durante la penetración. La persona dominante, en este caso, la chica encima debe mover su cadera de atrás hacia adelante, imitando el movimiento de un gusano.
DATO: Tanto cuando te muevas para atrás, como para adelante es importante no separar el clítoris del abdomen de tu pareja, por esto es tan importante que la zona esté lubricada.
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Postura del misionero: Para llevar a otro nivel la penetración, coloca un cojín o almohada dejado de las caderas de la mujer. De esta forma su pelvis está más elevada y tienes mayor control sobre la estimulación del clitoris.
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Cucharita invertida: Si la cucharita es una de tus posturas favoritas, por la conexión que da en pareja. Intenta hacerlo de forma invertida, es decir cara a cara, esto permitirá que el clítoris roce con tu pelvis.
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El maquinista: Túmbate de lado mientras él se arrodilla enfrente de ti, se apoya sobre una pierna tuya y envuelve su torso con la otra. A medida que se mueva, su pierna presionará tu clítoris y también suavemente el abdomen, lo que estimula el punto G.