Pero, sin duda, los usuarios de Mercedes-Benz son los que incumplen en más ocasiones el código de conducta al volante.
Hasta cinco modelos diferentes se encuentran entre los diez vehículos que más multas reciben. El C220 (con un 14,8% de conductores multados), el E220 (también 14,8%), el CLA (14,3%), el GLC (14%) y el CLS (13,5%) forman parte de este ránking, en el que la mitad de los usuarios que más multan acumulan cuentan con un Mercedes. Esta clasificación es completada con el Jaguar XF (14,3%) y con el Range Rover Evoque (13,8%).
Tiene cierta lógica que los vehículos con más potencia sean los más multados, especialmente en los casos de exceso de velocidad. Pero lo curioso es que mientras que este informe dice que cuanto más de lujoso es el vehículo más posibilidades existen de ser multado. Los coches más respetuosos con las normas de transito son los más pequeños del mercado, Opel y Hyundai los más beneficiadas al respecto.
Así, los conductores que menos infracciones de tráfico cometen son los que tienen un Opel Agila, con solo un 4,1% de responsables de no respetar las normas de circulación. Hyundai es la marca que cuenta con más vehículos en la parte baja de la tabla, con dos: el i10 (con un 4,3%) y el Getz (con un 4,5%), mientras que los usuarios que menos partes dan a su seguro como culpables son los que conducen un Peugeot 206 (solo un 8,5%).
El resto de vehículos que se encuentran entre los menos sancionados del año son el Nissan Micra (4,4%), Kia Picanto (también con un 4,4%), Suzuki Alto (4,6%), Ford Ka (4,6%), Skoda Citigo (4,7%), Honda Jazz (4,8%) y Fiat Panda (4,9%). Eso sí, no es solo importante el modelo que se conduce: la manera de ir al volante, el número de viajes y las horas a las que se conduce tienen mucho que ver en el resultado de un informe en el que los vehículos más potentes salen peor parados.