Además, la entidad que preside Matías Furió informó que el ticket promedio fue este año de $400 por juguete.
Desde la Cámara, sostienen que entre los motivos de la caída de las ventas está el impacto de la importación, que provocó que los productores locales resignaran rentabilidad e incrementaran los precios "sólo un 37% interanual a pesar de los aumentos en los costos de producción, los cuales acumularon un 200%, principalmente explicado por el costo de la material prima (plástico)".
Durante el 2018 se importaron 18,81 millones de kilos de juguetes por USD 130,08 millones, lo que representa un incremento de un 18% y 13% respectivamente con relación al 2017. Si se compara con el 2015, se trata de un aumento del 90%.
"Hoy se está desarrollando un fenómeno inédito: los importadores se están canibalizando entre si y muchos están registrando importantes pérdidas porque no encontraron mercado para colocar los importantes volumenes importados en especial en el primer cuatrimestre de 2018", dicen desde la CAIJ. También destacan que el año pasaron se sumaron unas 180 importadoras más al mercado.
Con respecto a las fábricas argentinas de juguetes, se trata de unas 200 y todas son pequeñas o medianas empresas familiares. El 50% del sector está compuesto por industria nacional.
"En los últimos años, el empleo en la industria pasó de 500 trabajadores en 2001 a más de 10 mil en 2017", destaca la CAIJ y si bien este año no hubo pérdida de puestos de trabajo "de manera significativa", se cortaron las horas extras y hay fábricas que no abren dos o tres días a la semana para reducir los costos fijos.
Además, alertan por el comercio ilegal. “El mercado argentino de juguetes está explicado por un 25% de productos ingresados al país por contrabando, los cuales no cumplen las normas vigentes de seguridad, no pagan impuestos, violan la ley de marcas y ponen en riesgo la salud pública”, recordaron los fabricantes nacionales.
“Este marco perjudica notoriamente al comercio que cumple con todas las reglamentaciones y requerimientos para la habilitación del local y paga los correspondientes impuestos”, agregaron.
Para evitar una caída drásctica, la Cámara había articulado promociones con bancos y comercios, con el objetivo de estimular las compras navideñas.