"Tendrán que asumir el costo político de dejar a 700 familias en la calle, mientras paralelamente sacan un decreto antidespidos diciendo que las empresas deben informar antes de hacer despidos. No es una decisión nuestra cerrar, menos en un momento tan crítico como este, no se puede dejar a tanta gente sin trabajo", agregó.
Con el fin de la concesión, el gobierno porteño retomará la posesión del predio donde funcionan 70 locales y se encuentra analizando distintas opciones para el futuro del predio.
Sólo se presentó un proyecto de ley que impulsa una nueva concesión por 20 años, que estaría enfocada en el desarrollo cultural, gastronómico y comercial del lugar.
Ese proyecto ya cuenta con una aprobación inicial en la Legislatura de la Ciudad, y desde el Gobierno aclararon –según el diario Perfil- que en el lugar sólo se pueden desarrollar iniciativas con esos fines, debido a que esa parcela, junto al Centro Cultural Recoleta, son parte del patrimonio histórico de la ciudad de Buenos Aires. Es por ese motivo que descartaron rotundamente la posibilidad de que se desarrolle allí un proyecto inmobiliario.