La vagina es igual, excepto en 2 circunstancias, apunta Castleman: cuando una mujer está excitada y durante el parto. Todo el resto del tiempo, el tejido muscular de la vagina permanece ajustadamente plegado como un acordeón. La ansiedad hace que la musculatura vaginal se ajuste aún más. Sin embargo, cuando la mujer se excita, el tejido muscular vaginal se relaja. Sin embargo, no es que esto produzca una cavidad enorme, sino que lo suficiente como para introducir 1 dedo o 2.
"Luego de relajarse durante el sexo, el tejido muscular vaginal se contrae naturalmente -se ajusta- de nuevo. El sexo NO estira de manera permanente la vagina. Este proceso, la relajación durante la excitación y el ajustamiento posterior, sucede sin importar cuán a menudo la mujer tenga sexo", escribió Castleman. Asímismo, el estiramiento que tiene lugar durante el parto, es posteriormente revertido.
Sí es cierto que la vagina se estira levemente con el paso de los años o tras haber atravesado un parto, pero los músculos se siguen expandiendo y contrayendo como un acordeón o banda elástica, explica el portal HealthLine.
"No existe tal cosa como una vagina 'floja'. Tu vagina puede cambiar con el tiempo, debido a la edad y a los partos, pero no perderá su elasticidad de manera permanente. El mito de la vagina 'floja' ha sido utilizado para avergonzar a las mujeres que tienen mucho sexo con sus compañeros. Es utilizado principalmente para describir a una mujer que ha tenido sexo con más de un hombre. Pero la verdad es que no importa con quién tengas sexo o cuán a menudo. La penetración no causará que tu vagina se estire de manera permanente."
Un último punto importante: sabemos poco sobre la vagina, porque por tabúes históricos la sexualidad femenina fue relegada durante mucho tiempo. Las mujeres que sienten algún tipo de problema relacionado con su vagina ha menudo se sienten solas y les cuesta hablar. En Buenos Aires existe el Instituto Kinésico Integral del Piso Pélvico, cuyos algunos motivos de consulta frecuente son: incontinencia, vaginismo, vulvodinia, dispaurenia y cistitis. Si tenés algún tipo de dificultad en relación a la sexualidad, el sexo te duele, tenés miedo de que haya algo malo o raro con tu vagina, no dudes en hablar con otras mujeres porque no estás sola. También recomendamos consultar con un ginecólogo, sexólogo o psicólgo, para sacarte la angustia del pecho.