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¡SOS parejas! Cuando nace el sentimiento de 'Tarea Sexual'

Existe una situación que afecta a todos los matrimonios y relaciones largas. Aunque el sexo es el eje fundamental de la vida en pareja, de la mano con el amor y la confianza, con la llegada de los hijos y el día a día, el deseo sexual pareciera desvanecerse entre las sábanas, hecho que afecta en mayor medida, por no decir que absoluta, a las mujeres. No se saben el origen, lo cierto es que hay un punto en todo matrimonio que las personas parecieran configuradas a tener relaciones por obligación o deber, más que por placer o amor. Del mismo modo, todos sabemos que no es lo mismo hacer el amor "porque toca" a porque haya nacido de un hecho espontáneo. Es aquí cuando aparece el pésimo sentimiento de "tarea sexual". Entonces, ¿qué podemos hacer en esta situación?

Existe una situación que afecta a todos los matrimonios y relaciones largas. Aunque el sexo es el eje fundamental de la vida en pareja, de la mano con el amor y la confianza, con la llegada de los hijos y el día a día, el deseo sexual pareciera desvanecerse entre las sábanas, hecho que afecta en mayor medida, por no decir que absoluta, a las mujeres.

No sabemos si es un tema de confianza, la transformación de la relación en una especie de hermandad, las hormonas, el estrés del trabajo, los hijos, la edad, la falta de novedad, o un conglomerado de todas estas razones juntas; lo cierto es que hay un punto en todo matrimonio que las personas parecieran configuradas a tener relaciones por obligación o deber, más que por placer o amor.

Del mismo modo, todos sabemos que no es lo mismo hacer el amor "porque toca" a porque haya nacido de un hecho espontáneo. Es aquí cuando aparece el pésimo sentimiento de "tarea sexual". Entonces, ¿qué podemos hacer en esta situación?

¿De qué estamos hablando?

Antes de buscar una solución, es importante saber a qué nos estamos enfrentando.

El sentimiento de tarea sexual se produce cuando un miembro de la pareja, en ausencia de deseo sexual, toma la decisión de tener relaciones con el otro porque cree que lo desea, lo necesita o porque hace mucho que no tienen sexo.

¿Cómo se produce este sentimiento?

Es muy habitual que, en parejas estables de larga duración, el deseo sexual sea desigual, en pocas palabras que uno de los miembros tenga ganas y el otro no. Cuando existen estas diferencias sexuales suele haber conflicto.

En términos generales, porque el que tiene menos ganas suele percibir al otro como "muy demandante", lo que termina en el rechazo de las propuestas del que más ganas tiene poniéndole escusas, negándose o posponiendo el encuentro para otro momento.

Por otro lado, el que tiene más deseo suele intentar que la pareja se excite e insiste en tener relaciones sexuales. Cuando recibe la negativa de la pareja suele sentirse rechazado y, en algunos casos, poco atractivo.

Ante esta situación, en muchas ocasiones, el que menos deseo tiene, con toda la buena intención del mundo toma la iniciativa sexual, no porque él tenga deseo sexual sino por satisfacer al otro y es entonces cuando hay muchas posibilidades de desencadenar un sentimiento de tarea sexual.

Las fatales consecuencias

Es lógico pensar, que esta situciaón de inhibición, de agravarse, representa un quiebre en la relación, abriéndole la puerta a conflictos mayores, como la infidelidad.

Además, cuando vivimos nuestra sexualidad como un deber en vez de cómo un placer, le estamos dando la consideración de obligación o tarea sexual y, como toda obligación, puede suponer una gran carga para la persona.

Hecho que deteriora o desploma la sexualidad de la pareja y con ello el vínculo y la conexión.

Manos a la obra ¿Qué debemos hacer?

Desde el punto de vista individual, es fundamental que cada persona actúe desde su autenticidad. Es necesario que seas sincero contigo y congruente con tus necesidades sexuales. Considera que es mejor tener deseo sin relación que relación sin deseo.

En el ámbito sexual, intentar complacer a la pareja a expensas del propio deseo acaba teniendo consecuencias negativas, tanto para la propia persona como para la sexualidad de la pareja e incluso para la relación de pareja.

A nivel de pareja, la comunicación es el mejor aliado para huir del sentimiento de tarea sexual. Es el elemento esencial que permita llegar a la comprensión del compañero mediante un lenguaje asertivo, que no golpee el autoestima ni genere sentimientos negativos en ninguno de los dos.

En definitiva, para prevenir, evitar o solucionar el sentimiento de tarea sexual es necesario que apliques la Regla de oro de la sexualidad de Antoni Bolinches que dice así: Haz todo lo que quieras; no hagas nada que no quieras; siempre desde el deseo previo y de acuerdo con tu escala de valores sexuales.

7 Consejos para disfrutar del sexo al máximo

Vivir las relaciones eróticas saludablemente implica hacerlo con gusto, conociéndose, valorándose, eligiendo qué, cómo, cuándo y dónde, diciendo lo que apetece y lo que no.

Para disfrutar el sexo al máximo, es necesario preocuparse por tener una buena autoestima, comunicarse con la pareja y aprender conocimientos sexuales nuevos. Además de lo siguiente:

  1. Descubrir qué te gusta: Si cada miembro de la pareja posee autoconocimiento erótico el encuentro entre ambos será mucho más fructífero y placentero. Aquí es también vital la comunicación, la confianza y la intimidad entre ambos.
  2. Dejarse llevar: Para que una pareja disfrute de su arte de amar y del placer de su encuentro, no hay más secreto que dejarse llevar por el deseo del encuentro, dedicar tiempo al amor y espacio al erotismo.
  3. Innovar: La solución pasa por la exploración continuada de estímulos de cualquier tipo (visuales, táctiles, auditivos, olfativos, etc.). También por la descontextualización de las relaciones sexuales y la búsqueda de alternativas.
  4. Saber que el coito es solo una opción: Nuestro órgano sexual es todo el cuerpo, no sólo los genitales. El coito es una opción, pero no tiene por qué ser la única para disfrutar con tu pareja. De hecho, el coito, cuando se considera el elemento imprescindible para que haya sexo, da muchos problemas, como la ansiedad. Hay que aprender a jugar a otras cosas.
  5. Apostar por una relación de pareja sana: Una experiencia insatisfactoria tras otra suele dar lugar a una pérdida de interés sexual, cuando no a un rechazo hacia la propia pareja.
  6. Tener siempre la mejor actitud: La dimensión sexual está muy relacionada con la mente. Puede que los problemas de la vida cotidiana afecten a las relaciones sexuales. Por esto, hay que evitar que la sexualidad se vea interferida por problemas laborales. También es importante liberarse -mental y afectivamente- de cualquier prejuicio negativo ante el sexo.
  7. La frecuencia la dicta la pareja: No existe una frecuencia ideal para tener relaciones sexuales. La que marque la edad y las ganas de cada pareja. Desde un orgasmo o más al día, hasta dos o tres al año, pueden ser suficientes si la persona así lo considera.

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