Ya las investigaciones de los pioneros en el tema, Masters and Johnson, parecían implicar que el potencial erótico de la mujer es mayor que el del hombre. Sin embargo, debe ser aclarado que hay variaciones tremendas a nivel personal, y los gustos y tendencias de cada persona son mucho más importantes que las normas genéricas, apunta Stephen Snyder de la revista Psychology Today. Los investigadores del sexo trabajan para destronar mitos hirientes que pueden hacer creer a las personas que hay algo "malo" en ellas sino entran en determinado molde.
Snyder también enfatiza que, así como ciertos mitos que resaltan la sexualidad del hombre como más potente que la de la mujer, provenientes del machismo, son deconstruidos por la ciencia, también puede haber una intención en la lectura que Martin -desde el feminismo- hace de los datos científicos.
Amamos odiar a las mujeres infieles
Martin entevistó a especialistas en la materia así como a antropólgos y a mujeres reales, buscando desafiar las suposiciones más arraigadas sobre nosotros mismos, la monogamia y las mujeres que creemos conocer.
"¿Qué tienen en común las mujeres heterosexuales y casadas que asisten a un club sexual exclusivamente para mujeres en Los Angeles, con las pastoras nómadas de Namibia que tienen hijos con hombres que no son sus esposos? Al igual que las mujeres de todo del mundo, procuran la variedad sexual, la novedad y la estimulación", explica el adelanto del libro en Amazon. "En las antiguas tragedias griegas, en las series de Netflix, en los tabloides y en las canciones pop, hemos retratado desde hace mucho tiempo a esas mujeres infieles como peligrosas y maltrechas. Amamos odiar a las mujeres infieles. Pero, ¿quiénes son realmente? Y, ¿por qué, en esta era del empoderamiento femenino, seguimos juzgándolas tan duramente?"
Sucede que en comparación con la infidelidad masculina, a veces justificada bajo el lente de que el hombre es supuestamente más sexual y por lo tanto, "no se puede contener", a la infidelidad femenina se la sigue considerando una aberración. "Hubo un tiempo, hace 50 años, cuando poner sobre el tapete los deseos 'perversos' de las mujeres era un acto radical. Ese tiempo sigue siendo ahora", escribió Martin en un artículo para el Hollywood Reporter. Es importante destacar que para la autora, la autonomía sexual es la métrica fundamental de la igualdad de género.
Al diablo con la pureza, dejen a las mujeres tener sus deseos "perversos"
Extracto del blog de Wednesday Martin: "A nuestra sociedad le incomoda profundamente la autonomía femenina, especialmente la que se expresa a través del sexo. Como resultado, ha producido una cantidad de relatos para controlar a las mujeres y sus vidas sexuales. Uno de los más viejos y efectivos es el mito de la pureza. Esto es, la obsesión de la sociedad con la virginidad femenina y valorar a las mujeres en base a su nivel de reserva sexual. (...) En la cultura pop, las mujeres que abrazan su sexualidad han sido ha menudo caracterizadas como femme fatales, peligrosas y no confiables. Durante muchos años, estos personajes eran difamados e ignorados, pero ahora estamos comenzando a ver una nueva apreciación de su valor como subversivas de las normas patriarcales. (...) Como escribí en los comienzos de las revelaciones sobre Harvey Weinstein, que abracemos la sexualidad femenina es crucual para curar las heridas provocadas por haber considerado a las mujeres como objetos. Al diablo con la pureza, dejen a las mujeres tener sus deseos 'perversos' libremente y en completud."