A pesar de estas cifras, Ámbito señala que aún no hay señales de corrida bancaria porque la gente se dolariza pero deja, gran parte, sus ahorros dolarizados en el sistema.
La suba de la salida de dólares coincide con la corrida cambiaria de fines de abril pero también con la incertidumbre sobre la situación económica y política del país.
Cabe recordar que fuga se computa como formación neta de activos externos del sector privado no financiero. Estuvo compuesta por compra de billetes (US$2386 millones) y por transferencias de residentes (US$965 millones). A esto se suman otros US$748 millones en servicios, en su mayoría “por los consumos de residentes por viajes, pasajes y otros pagos al exterior por el uso de tarjetas”, según advirtió el 23/8 el organismo que conduce Luis Caputo.
Estos niveles de fuga explican la disparada del endeudamiento y la devaluación permanente.
De acuerdo con el informe oficial del Central, los principales factores que explican este resultado fueron la formación neta de activos externos del sector privado no financiero por US$ 3351 millones, egresos netos por inversiones de no residentes por US$ 914 millones y la salida neta por la operatoria de títulos valores de las entidades por unos US$ 360 millones.
Respecto del flujo por turismo, el informe puntualiza que la pérdida fue de US$ 748 millones, lo que representó una caída de 19,8 por ciento contra los US$ 896 millones de igual mes del año pasado y un aumento de 6,4 por ciento sobre los US$ 703 millones de junio.
La cuenta capital y financiera cambiaria del sector privado no financiero registró egresos netos (salida) de US$ 4415 millones en julio.
Y en términos brutos, las compras de billetes de residentes totalizaron 3693 millones de dólares y fueron realizadas por unos 1.350.000 clientes, que implicó un aumento de 240.000 clientes respecto a lo observado en junio previo. Se trata de niveles entre los máximos históricos.