A través de un comunicado, la institución matizó que inyectará "toda la liquidez necesaria a los bancos".
En concreto, "se inyectarán al sistema financiero aproximadamente 10.000 millones de liras (US$ 6.000 millones) y US$ 3.000 millones estadounidenses en liquidez equivalente al oro", señaló la entidad.
La semana pasada, la lira turca sufrió un fuerte desplome frente al dólar debido a los nuevos aranceles que USA impuso a las importaciones de acero y aluminio de Turquía y a la tensión diplomática que existe entre ambos países.
El viernes 10/08, la lira turca perdió casi un 14% frente a la moneda estadounidense.
En 2 semanas perdió más del 29%.
En lo que va de año, la lira pierde un 45%.
Sin embargo, luego del anuncio de un paquete de medidas ha frenado su castigo, de acuerdo a sus autoridades.
El yerno del presidente Recep Tayyip Erdogan, Berat Albayrak, ministro de Finanzas, anunció en una entrevista con el diario progubernamental Hürriyet que tomaría las "medidas necesarias" para "calmar los mercados".
"Se vigilará de cerca la profundidad de los mercados y las formaciones de precios, y se tomarán todas las medidas necesarias para asegurar la estabilidad financiera, si fuera necesario", declaró el Banco Central en un comunicado publicado el lunes 13/08.
Otra medida anunciada para frenar el descalabro es la limitación de los swaps en divisas para frenar el desplome de la lira.
La Agencia de Regulación y Supervisión Bancaria de Turquía ha anunciado la imposición de restricciones a las operaciones de swap en divisas de los bancos del país.
¿Cómo se ha llegado hasta aquí?
El incidente más destacado ha sido el encontronazo entre Donald Trump y Recep Tayyip Erdogan, a cuenta de los aranceles que quiere imponer USA al aluminio y al acero, medida que dañaría a la economía de Turquía, ya afectada por una inflación en 15%.
Los expertos afirman que el crecimiento de Turquía en los últimos años tiene pies de barro, porque se ha basado en el endeudamiento.
Además, el mercado desconfía de la independencia del Banco Central turco y del vínculo familiar del ministro de Finanzas con el Presidente.
Erdogan no era partidario de subir el precio del dinero, y por su vínculo con Albayrak, las decisiones llegaron tarde.
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¿Puede pedir Turquía al rescate al FMI? Para recibir la asistencia, Turquía tendría que aceptar un programa económico de ajustes, algo que sorprendería considerando la heterodoxia del gobierno turco y el tono antioccidental de las más recientes declaraciones públicas de Erdogan.
El mercado especula con la posibilidad de que Turquía se acerque a Rusia, y hasta a China, tras su enfrentamiento con USA, aunque se ignora qué pueden sumarle ambas economías.
¿Puede resistir Turquía sin hacer nada? Una alternativa es no hacer nada hasta que lo permita la presión del mercado.
El mayor riesgo de esta estrategia es el endeudamiento en moneda extranjera de las empresas turcas.