La reunión llega en medio de renovadas tensiones entre Washington y Pyongyang: ambos se encuentran en un punto muerto en el tema nuclear.
Recientemente, el asesor de Seguridad Nacional de USA, John Bolton, y la representante de USA ante las Naciones Unidas, Nikki Haley, han admitido que Pyongyang no ha respondido a los reclamos de Washington para el desmantelamiento de su programa nuclear, pese a las grandilocuentes declaraciones de Trump al respecto.
"Lo que necesitamos realmente es no más retórica", dijo Bolton al respecto. "Lo que necesitamos es acciones de Corea del Norte sobre la desnuclearización", agregó.
"Tienen que entender que la comunidad internacional aún espera la desnuclearización, por lo que estamos dispuestos a esperar si quieren esperar, pero no estamos dispuestos a esperar demasiado", dijo la diplomática estadounidense ante la ONU.
Jong-un y Jae-in habían decidido, en su 1º encuentro histórico en abril, que el surcoreano efectuaría una visita a Pyongyang en el otoño boreal.
Se estima que ambas Coreas podrían avanzar hacia un acuerdo de paz pero el embajador estadounidense en Corea del Sur, Harry Harris, estimó que es "demasiado pronto" para anunciar un acuero de este tipo, informó la agencia Yonhap.