El AFIP, mediante los embargos y procesos judiciales, provocan un estancamiento de la producción y el cierre de los negocios.
El peor escenario social, que a su vez funciona como disparador “negativo” de la economía, son las altas tasas de interés que anulan el financiamiento y estancan el consumo generando el cierre de las empresas y aumentado el desempleo.
La necesidad de una Reforma a las leyes laborales cada vez es mas necesaria para equilibrar el alto costo laboral y regular, por algún lado, la recesión económica y financiera que pasan las empresas y el empleo.
El aumento de la tasa de interés reduce el nivel de actividad económica, merma el crédito, restringe el financiamiento y retrasa la productividad y los mercados.
Puesto en otras palabras, la suba de la tasa de interés tendría un efecto marginal sobre el nivel de consumo, porque el stock de créditos para consumo al sector privado es cada vez mas bajo.
Tratando de ser claro con el lector, las tasas son por su definición “el precio del dinero” y este precio esta alto.
La suba de precios, por una gran demanda de consumo de productos y servicios, lleva a altos picos de inflación.
La contradicción radica que en Argentina no hay demanda de consumo, el consumo cada vez es mas bajo, esto se debe a las altas tasas de interés, provocando que la gente no obtenga crédito, por ende, no hay consumo.
Es insólito que en Argentina no haya consumo y los precios suban.
Encontramos la raíz de este problema, principalmente, fuera de las empresas y del criterio del consumo de la gente, entendiendo que, sobre todo la responsabilidad se la lleva el entorno político-económico de las medidas equivocadas que toma y tomo el gobierno de turno.
El gradualismo que pretende el gobierno con sus políticas económicas y una reforma tributaria a 5 años no tiene razón lógica. Los planes de financiamiento que impulsa AFIP son para pocas empresas. Te dicen que te van a ayudar con el financiamiento de tu deuda, pero no te avisan que, si tenes deuda el financiamiento es de 3 a 6 cuotas y hasta, en la mayoría de los casos, no calificas, por culpa de su método de “scoring”, para este Plan General de AFIP.
¡Nos mienten en la cara!
El presidente Mauricio Macri, en el acto por el 164 aniversario de la Bolsa de Comercio Porteña, dijo: “Está en marcha el proceso de reducción de los impuestos distorsivos. Hay que confiar de nuevo en la AFIP y regularizar las situaciones”.
Las 853.886 pymes en la Argentina son, sin dudas, el motor del empleo genuino y de la funcionalidad de los mercados.
Las políticas del gobierno no son de reducción de impuestos, al contrario.
La AFIP, de la mano de su flamante Director, es un río de pirañas cada vez más peligroso.
Es difícil confiar.
Conclusión: La caída del consumo, que se espera para este 2do. semestre, nos lleva a una profunda recesión y pérdida del empleo.
Las medidas del gobierno, la carga impositiva, la corrida cambiaria, la devaluación, la presión fiscal, el desempleo y el ahogo fiscal, de la mano del hostigamiento contra las empresas y el consumidor, empujó al gobierno de turno a una situación de vulnerabilidad e insolvencia de pagos que nos llevo a pedir dinero a quien no debíamos pedir.
De tal manera, el presidente Mauricio Macri en el acto de la Bolsa de Comercio dijo: “Fuimos al FMI porque necesitábamos que alguien nos apoye en nuestro plan”.
Si el plan del gobierno de Macri era terminar con las Pymes, generar más desempleo, bajar el consumo, subir la inflación, aumentar las tarifas y terminar en una fuerte recesión, lo están logrando.