Pero como el eje del pretendido arreglo para salir del default consistía en cumplir los compromisos privados negociados previamente, en la práctica dio por perdidos juicios que aún no tenían sentencia y dejó de lado muchos de los arreglos homologados por el tribunal neoyorkino, con lo cual los que tenían sentencia no desistieron y los juicios continuaron.
El racconto efectuado por Finanzas ante la SEC reconoció que aún había juicios abiertos contra el país por unos US$ 5.100 millones.
Errare humanum est
Según Maril, serían US$ 9.000 millones y no 90 sino más de 200 causas en marcha (entre juicios de empresas y de bonistas), a lo que los abogados que pleitean por el pari passu añaden otros US$ 3.500 millones en dfisputa. O sea que a la rendición de cuentas realizada hace apenas 6 meses desde la ahora reabsorbida cartera de Finanzas le faltarían contabilizar nada menos que US$7.400 millones repartidos por distintos estrados judiciales.
Es una bomba de tiempo que venía denunciado Urgente24 y ahora ratifica en parte el informe de RfT: "la Argentina está empezando a experimentar un sentimiento persistente de que los problemas legales sin resolver fuera del territorio puedan escalar pronto en algo tan importante que pueda trastornar el precio de los bonos, ya golpeados por los eventos recientes", alerta.
"Si bien por ahora el daño potencial está bajo control, la administración de Macri ha sido advertida una y otra vez a que frene la mayor parte de los reclamos internacionales antes de que compliquen a lo que de otra manera sería una economía estable", señala el documento.
El experto recomienda al Gobierno que preste atención a los holdouts que aún quedaron fuera de los canjes y ya suman 93 nuevas demandas en contra del país en Estados Unidos por más de US$ 629 millones, y US$ 180 millones en las cortes alemanas.
"Se equivocó muchísimo. Tienen que negociar y pagarles", evaluó, con lo cual dejaría asimismo abierta una vía de investigación parlamentaria por parte de la comisión respectiva, ya que en ese proceso actuaron funcionarios en representación del gobierno que cerraron negociaciones y ya no están en sus cargos, con lo cual pretendieron poner un arbitrario punto final al default que ahora implosiona.
Maril recordó que la postura del Ejecutivo de no ofrecer más dinero se afirmaba en que, con la ley de pago a los fondos buitre, se "encubría una nueva ley cerrojo" que presuntamente impediría mejorar las ofertas a los que quedaron afuera, que comprenden el 2% de los bonistas.
Asimismo, el frente de CIADI, el tribunal de mediación del Banco Mundial, había quedado un poco relegado del reconocimiento en público hasta que explotó el caso de la demanda de Bulford por la estatización de YPF, por unos u$s3.330 millones, y quedó a las puertas de una apelación ante la Corte de NY, al igual que la causa iniciada por Eton Park Capital, en la que hay en danza u$s495 millones, y se agrega a otro u$s1 millón por un reclamo de Engage Aviation en la Florida.
Argentina tiene en el CIADI 4 casos con sentencia en contra emitida por los tribunales del Banco Mundial, por US$ 445 millones. Sobre otros 3 fallos por US$ 742 millones se solicitó la anulación, y hay US$ 1.600 millones de 5 demandas que aún están en litigio. Deben incluirse en el cálculo 5 juicios más por US$ 1.000 millones en instancias de negociación.
Las expropiaciones de Aerolíneas Argentinas y Aguas Argentinas e incumplimientos contractuales en la aplicación de políticas tarifarias y energéticas constituyen otros casos perdidos de antemano en el tribunal de CIADI ante demandas efectuadas por Teinver, Suez, Hochtief y Mobil Exploration y siguen pendientes de resolución las presentadas por Metlife, Abertis, Casinos Austria y Salini Impregilo, según el informe al Congreso del jefe de Gabinete Marcos Peña.