Desidia, impericia y falta de sensibilidad
Hace pocas horas fueron rescatados los pasajeros del helicóptero Mi-171 E, de la Fuerza Aérea Argentina, que debió aterrizar de emergencia en las altas montañas de Catamarca.

Hace pocas horas fueron rescatados los pasajeros del helicóptero Mi-171 E, de la Fuerza Aérea Argentina, que debió aterrizar de emergencia en las altas montañas de Catamarca.
En la máquina estaba el vocero del presidencial, Iván Pavlosky; el secretario privado de Macri, Mariano Lomolino; el jefe de la custodia, Alejandro Cecatti; el responsable de redes sociales, Isidro Escalante; el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Guillermo Bernaudo; el coordinador de Planeamiento y Gestión de Infraestructura Vial, Eduardo Plasencia; y el fotógrafo David Sisso.
Según se informó, el pasado viernes 01/06 a las 17:35, el piloto del helicóptero Mi-171 E de la VII Brigada Aérea de Moreno, se declaró en emergencia por una formación de hielo y decidió descender de emergencia en la zona conocida como Punta del Agua, ubicada en cercanías de Aconquija y el cerro el Nevado.
¿Qué es lo que realmente pasó para que un piloto, de una aeronave de última generación, que tiene como característica principal operar en condiciones meteorológicas de las regiones polares del planeta, y que por eso estos helicópteros hacen las campañas en nuestra Antártida, decidiera hacer un aterrizaje de emergencia?
Muy simple:
> o falta de mantenimiento,
> o falta de entrenamiento de los pilotos.
Es sabido que desde hace muchos años los pilotos de las Fuerzas Militares argentinas vuelan pocas horas por mes. Si revisamos las fojas de servicios de nuestros pilotos de defensa, nos daremos cuenta del poco entrenamiento que reciben y las pocas horas que están al comando de las aeronaves.
Desde la época de Néstor Kirchner, por ejemplo, el Tango 01 -un Boeing 757 (hoy desprogramado del servicio)- era volado por un piloto civil.
Con la llegada de la Administración Macri, todos los aviones que están en servicio de la presidencia vuelan con tripulaciones mixtas; o sea con pilotos civiles y militares. Por ejemplo el Tango 04; un Boeing 737 (de mas de 25 años de servicios) es comandado por ex pilotos jubilados de Aerolineas Argentinas muy experimentados que están contratados por la Presidencia de la Nación. Lo mismo pasa con el Tango 10 un Learjet 60, fabricado en 1999, que también es operado por pilotos civiles.
Esto se debe seguramente a la poca confianza que generan los pilotos militares en la propia Secretaria General de la Presidencia, de quien depende la flota de aviones al servicio de la presidencia.
Volviendo al tema del aterrizaje de emergencia que decidió el piloto del helicóptero que transportaba a los funcionarios de gobierno. Gracias al teléfono satelital que llevaba jefe de la custodia, Alejandro Cecatti, pudieron avisar de la emergencia y su localización. Sucede que la moderna aeronave no fue equipada por la Fuerza Aérea con este tipo de teléfonos. El celular de Cecatti nos ahorró una búsqueda y salvamento de una aeronave perdida, con la consecuente intranquilidad de saber el destino del helicóptero militar.
Párrafo aparte la insensibilidad, como mínimo, de los encargados del rescate. Se decidió trasladar en helicóptero a los funcionarios Nacionales, dejando a los bomberos voluntarios y los miembros de la tripulación en la montaña.
Los Bomberos Voluntarios de Santa María, Pomán y Andalgalá, personal de Defensa Civil y algunos baquianos que caminaron toda la noche durante horas para llevarles agua, alimento y abrigo; tuvieron que emprender el largo retorno por sus propios medios. Sin Palabras.