Pero la consultora puso el eje en las expectivas inflacionarias como "el componente más importante a la hora de determinar la inflación" y, a su vez, "la única variable que impacta en forma directa y plena" sobre la suba de precios.
"En pocas palabras, hay que convencer al público que la inflación bajará para que la inflación termine bajando. Por el contrario, si el público no cree que la inflación bajará, las expectativas de inflación no se reducen y la inflación terminará no bajando. En otras palabras, las expectativas de inflación y su forma de construcción juegan un rol crucial en el proceso des inflacionario", señala el informe.
E&R se muestra "escéptico" de que la reciente suba de tasas sirva para que la inflación cumpla la meta del próximo año al argumentar que "las expectativas son racionales y el dinero es neutral en el corto plazo, por lo cual la suba de la tasa de interés no permitiría reducir la inflación vía los canales reales del nivel de actividad y las presiones de demanda". En este sentido, agrega que en este marco "el dinero tiene muy baja capacidad de afectar las variables reales de la economía y en consecuencia el canal entre la tasa de interés y la variación del nivel general de precios se ve debilitado en forma importante".
Cabe recordar que con la suba de tasas, el BCRA busca absorber efectivo de la calle y así disminuir la velocidad de su circulación atenuando su impacto en los precios.
No obstante, para E&R, en este marco de "expectativas racionales", la reducción de la inflación "debe materializarse prácticamente en forma exclusiva a través del canal de las expectativas". Para ello, sostiene le informe, es importante la credibilidad del BCRA. En este punto, remarca que la credibilidad del Central se ve comprometida por el incumplimiento de la meta de inflación para este año, que quedará unos 6 punto por arriba de lo previsto.
"Este incumplimiento de la meta de inflación no es gratis, sino que tiene costos en materia de reputación y credibilidad. La autoridad monetaria ha perdido reputación y credibilidad a lo largo de este año. A menor reputación y credibilidad, menor potencia tiene el Banco Central para influir sobre las expectativas de inflación reduciéndolas; y en consecuencia menos y más lento bajará la inflación observada", dice E&R.
La consultora insiste en que la suba de tasas "muy difícilmente" reducirá la inflación en línea con las metas propuestas "porque los agentes económicos no forman actualmente sus expectativas de inflación “mirando” la tasa de interés".
"Ergo, una suba de la tasa de interés tiene baja capacidad de reducir las expectativas de inflación y por ende, la inflación. El problema es que el público mira otra “cosa” a la hora de formular sus expectativas de inflación", agrega el reporte.