El promedio de pólipos y la tasa de detección de adenomas se incrementaron en un 95,8 % y en un 95,4 %, respectivamente, entre las personas de 40 a 44 y 45 a 49 años.
"Las conclusiones demuestran que es a los 45 años cuando se aprecia un incremento notable en la frecuencia de lesiones colorrectales, sobre todo en la tasa de detección de neoplasia en fase inicial", manifestó Karsenti. "Incluso cuando se excluyen de las conclusiones los pacientes con una historia familiar y personal de pólipos y cáncer, se sigue percibiendo un incremento en las tasas de detección en los pacientes a partir de los 45 años", agregó.
"Independientemente del tipo de pruebas de detección existentes, los resultados de nuestro estudio indican claramente que las pruebas de detección del cáncer colorrectal deberían comenzar a los 45 años de edad. Esto nos ayudaría a incrementar la detección temprana del cáncer colorrectal en adultos jóvenes y nos permitiría, además, identificar y extirpar de manera segura pólipos que podrían volverse cancerosos más adelante", explicó el investigador.
Esta no es la única evidencia que existe sobre este tipo de cáncer en adultos jóvenes. Un estudio realizado por científicos de la Sociedad Americana del Cáncer, liderado por Rebecca Siegel y publicado en 'Journal of the National Cancer Institute', afirmó que los nacidos en 1990 tienen el doble de riesgo de sufrir cáncer de colon y el cuádruple de padecer cáncer de recto, en comparación con los nacidos en los años 1950.