Otra versión, publicada este jueves en el diario La Nación, indica que en realidad el mayor deseo de Macri es nominar a Inés Weinberg de Roca, integrante del Tribunal Superior de Justicia porteño.
"Para Macri, Weinberg de Roca es la candidata que quisiera ver en el sillón que en diciembre dejará libre Gils Carbó. A pesar del desconcierto que capturó a los interlocutores cuando el Presidente lanzó su nombre, Weinberg de Roca cosechó en los últimos años un reconocimiento internacional de difícil parangón en Comodoro Py. En 2009 fue elegida jueza del Tribunal de Apelaciones de las Naciones Unidas y, entre otras faenas, integró el Tribunal Penal Internacional de Ruanda, que juzga el genocidio de la mayoría étnica hutu contra el pueblo tutsi. En la asunción presidencial de Macri, Weinberg de Roca participó de la ceremonia para juristas y embajadores en el Palacio San Martín. Luego, también, en la gala en el Teatro Colón", resume La Nación.
Pero, al mismo tiempo, el matutino añade que en el Gobierno son conscientes de que difícilmente Weinberg de Roca pase por el filtro del peronismo, que si bien está de capa caída tras la nueva derrota electoral no desperdiciará las posibilidades de influencia que todavía le quedan.