Y siguió: “No sale nunca más De Vido, y me parece muy bien que sea así, porque el centro del sistema corrupto y lo más difícil que me tocó enfrentar fue a De Vido, porque lo protegían empresarios, el organizaba todas las ramas, lo que se te ocurra ahí estaba De Vido, entonces tocar a De Vido es tocar el centro del sistema. Todo lo que a usted se le ocurra de lo robado en la Argentina es De Vido”. También usó el “ya fue” cuando se refirió a Alejandra Gils Carbó, “también va presa”, sentenció.
En cuanto a los resultados de las elecciones legislativas, la diputada aseguró que “hombres mujeres, jóvenes y grandes, grandes sobre todo, se dieron cuenta que la historia estaba pasando por la esquina”, además agregó que desde el Gobierno se están “cambiando las prácticas”, y así se pueda ir “recomponiendo el sistema político”.
En cuanto al caso Santiago Maldonado, la diputada excuso sus desafortunadas declaraciones ante la desaparición del artesano días antes de las elecciones, “yo no me arrepiento de lo que digo, pido disculpas si se interpretó mal, pero había dos hipótesis, o que estuviera donde estaba, o que estuviera en Chile, y yo quería que aparezca con vida, si estaba en Chile podía estar con vida, pero si estaba donde estaba, estaba muerto, entonces yo no podía decir lo otro porque era demasiado fuerte para la sociedad. Me fueran atacado de la misma manera” dijo, y agregó “ese cuerpo habló y yo creo que su alma está en el cielo”.
Sobre el caso también opinó que se trató de una manipulación política, iniciada por un testigo (el testigo E) que dio un falso testimonio al asegurar que a Maldonado se lo había llevado Gendarmería.
“Por qué hicieron testimoniar a este mapuche esto, qué periodistas, que organización política. Había muchos que sabían la verdad, es decir, construyeron un desaparecido y la pregunta que hago yo de lo macabro es, privaron a sus padres de estar con su hijo 60 días, esta es una pregunta humana, yo lo quería con vida y no me arrepiento, saben por qué, porque yo nunca tuve mala intención… Yo no soy de las personas que no hablo o que no digo las cosas porque las encuestas no me van a favorecer”, aclaró.
“Me quiero curar, yo quiero vivir”
En cuanto a su futuro político, Elisa Carrió detalló que ella no quiere ser nada, porque “ya es”. “Yo no quiero ser nada, yo soy. Si el presidente quiere renovar lo voy a acompañar, yo ya no quiero más cargos. Yo no quería ser más, ya no me da el cuerpo”, y aseguró que le importaba más la victoria de María Eugenia Vidal, que su misma candidatura en Capital. “A mí me importan las personas, y para mí María Eugenia es como una hija”.
Asimismo, aseguró que se encuentra “feliz”, junto con sus hijos y amigos, y que ahora está enfocada en su salud. “Yo no estoy pendiente de mi imagen, yo fui linda, fui fea, fui flaca, fui gorda… Si me quieren pegar, péguenme, yo ya estoy entre los espectadores aplaudiendo al pueblo que votó”.
Y siguió: “Yo no espero nada, hay cosas que ya yo viví, quiero curarme, quiero vivir y voy a vivir, no voy a dejar que los dolores del cuerpo me ganen, porque del alma estoy bárbara”.