Meirelles, condenado por el Lava Jato, declaró en Brasil -en calidad de delator premiado- que a través de 5 transferencias depositó unos US$600 mil a la cuenta de Arribas, antes que Odebrecht consiguiera la adjudicación del soterramiento del ferrocarril Sarmiento. Odebrecht luego admitió que pagó unos US$35 millones en coimas para conseguir obras en la Argentina.
Arribas reconoció una única transferencias, por US$70 mil, por la venta de muebles de su casa en Brasil. La Unidad de Información Financiera (UIF), por su parte, presentó un documento a la Justicia acreditando que el jefe de los espías no recibió transferencias sospechosas. Con esos elementos, Canicoba Corral sobreseyó a Arribas, decisión que convalidó el tribunal de apelaciones.
Pero luego, Meirelles declaró ante fiscales argentinos que hizo 10 transferencias a Arribas por un total de US$800 mil. Con ese nuevo dato, la fiscalía anticorrupción solicitó la reapertura de la causa ante la Cámara de Casación, que desestimó la presentación.
El jefe de la AFI reconoció una de las transferencias, por USD 70.500, por la venta de bienes muebles al empresario Atila Reys Silva, y señaló que éste designó a Meirelles, quien llevó adelante la operación. Finalmente, todos los jueces que intervinieron en el caso decidieron sobreseer al funcionario.