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¿Adicción?: Cuáles son los increíbles efectos de mirar porno

Una investigación publicada en la revista The Journal of Sex Research afirmó que la pornografía puede generar expectativas irreales al momento de mantener relaciones sexuales e intentar llegar al clímax. "Por un lado, el porno suele reflejar y perpetuar expectativas irreales sobre las relaciones sexuales entre mujeres y hombres. Por otro, es un mito que en el porno las mujeres siempre aparezcan teniendo un orgasmo", explicó Léa J. Séguin, una de las autoras del estudio.

Una investigación publicada en la revista 'The Journal of Sex Research' afirmó que la pornografía puede generar expectativas irreales al momento de mantener relaciones sexuales e intentar llegar al clímax. Esta situación, se hace más clara en el caso de las mujeres.

Los especialistas revisaron los 50 vídeos más vistos en la página porno PornHub y analizaron la cantidad de orgasmos que tuvieron hombres y mujeres. Los resultados demostraron que un 18,3% de las mujeres y un 78% los hombres tuvieron un orgasmo.

Además, la mayoría de las mujeres analizadas alcanzaron el orgasmo a través del coito vaginal. Los estudios científicos demuestran que sólo una cuarta parte de las mujeres alcanza el orgasmo de esta manera.

Léa J. Séguin, una de las autoras del estudio, explicó en declaraciones a PsyPost: "Los orgasmos de las mujeres se producían por coito vaginal o estimulación anal, sin ningún tipo de estimulación del clítoris, cuando en el mundo real es exactamente al revés".

"Por un lado, el porno suele reflejar y perpetuar expectativas irreales sobre las relaciones sexuales entre mujeres y hombres. Por otro, es un mito que en el porno las mujeres siempre aparezcan teniendo un orgasmo", agregó Séguin.

Un estudio llevado a cabo por investigadores del Centro de Psicología del Ciclo Vital de Berlín (Alemania) comprobó cómo impacta el consumo de porno en el cerebro.

Afirmaron que el porno afectaba al volumen de materia gris en el cerebro, el tejido neuronal relacionado con la inteligencia. “Encontramos una relación negativa entre la cantidad de horas que los sujetos veían porno y la cantidad de materia gris que se encontraba en el núcleo caudado [uno de los componentes de los ganglios basales, una zona del cerebro involucrada en el aprendizaje y la memoria]”, explicaron los especialistas.

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También comprobaron que el núcleo estriado, la principal vía de entrada de información hacia los ganglios basales, se había reducido en los hombres que miraban más horas de porno.

Los investigadores explicaron que los problemas observados podrían ser producto de una gran estimulación del sistema de recompensa del cerebro, que se activa frente a un estímulo externo y libera dopamina y oxitocina, responsables de las sensaciones placenteras.

Al mirar porno se produce una excesiva descarga de dopamina, que puede generar problemas cardiovasculares, renales, estomacales o endocrinos, entre otros. Pero, cuando se produce esta descarga, el cuerpo necesita producirla nuevamente y se provoca un círculo vicioso.

El cerebro, además, reduce su actividad en los centros de recompensa. Cuanto más porno mira una persona, menos actividad del cerebro, según explicó un estudio publicado en Archives of General Psychiatry. Por lo tanto, el cerebro necesita de más dopamina para sentir el mismo efecto.

“Los cerebros responden al cambio químico. Cuando se libera la dopamina y hay una sensación de placer, el cerebro primitivo envía el mensaje a repetir el comportamiento de la sensación deseada”, explicó Joe Schrank, especialista en adicciones.

En este sentido, un estudio realizado por la Universidad de Cambridge (Reino Unido) afirmó que el cerebro de las personas que miran mucho porno reacciona de la misma forma en la que lo hace el de las personas adictas a las drogas. Los usuarios compulsivos sentían muchas ganas por ver los vídeos, pero su deseo sexual no aumentaba.

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