“Si quiere mejorar las relaciones EEUU-Rusia, debe primero expresar la gravedad de sus preocupaciones por el reciente comportamiento ruso. De lo contrario, Putin puede pensar que es un pusilánime, y el Congreso se opondrá a la política de Trump hacia Rusia”, estimó.
AFP recuerda que la victoria de Trump en las elecciones de noviembre avizoró una mejora en los lazos entre Moscú y Washington. Pero esas relaciones, que se habían congelado durante el gobierno de Barack Obama, bajaron aún más su temperatura. Y el apoyo de Rusia al régimen sirio de Bashar al Asad ha generado mucha tensión.
Moscú enfureció cuando el gobierno de Trump lanzó un ataque con misiles de crucero contra las fuerzas sirias en abril, en represalia por lo que Washington consideró un ataque con armas químicas por parte del régimen de Asad contra civiles.
Moscú canceló las conversaciones entre diplomáticos rusos y estadounidenses que se habían fijado para el mes pasado ante la decisión de Washington de endurecer las sanciones impuestas por la ocupación rusa de Crimea y su injerencia en Ucrania.
Por el lado de los rusos, Yuri Ushakov, un alto asesor de Putin, dijo que la reunión sería crucial para la estabilidad internacional y que era de interés de ambas partes “romper el presente impasse en las relaciones bilaterales”.
“No puedo imaginar ningún tema en el que realmente puedan lograr un gran avance, dado lo envenenados que se encuentran los vínculos” bilaterales, dijo OHanlon.
Bloomberg destaca los perfiles de ambos líderes: Putin ha demostrado ser un estratega hábil y centrado que se prepara cuidadosamente y no se distrae con facilidad de sus objetivos.Trump es conocido por evadir la preparación y, en su lugar, manejarse intuitivamente, poniendo gran fe en lo que él cree que es una capacidad para entender a fondo a la persona sentada frente a él.
Putin está “profesionalmente preparado para tratar de manipular a la gente”, advirtió William Burns, ex embajador de Estados Unidos en Rusia bajo la presidencia republicana de George W. Bush y ahora presidente de la Carnegie Endowment for International Peace. “Vendrá bien equipado, y es importante que nosotros lo hagamos también”, agregó.
El asesor de seguridad nacional de Trump, H.R. McMaster, dijo en un informe del 29 de junio que Estados Unidos se acercaba a la reunión “sin una agenda específica”, mientras que un funcionario ruso dijo que los líderes se centrarían en los conflictos en Siria y Ucrania, la lucha contra el terrorismo y el pedido ruso de que Estados Unidos devuelva propiedad diplomática que Barack Obama incautó en represalia por la intromisión electoral.