Los científicos explican este fenómeno con las diferencias entre la velocidad de rotación de las distintas partes del Sol: el ecuador gira a más velocidad que los polos, algo que aumenta la tensión en los campos magnéticos solares y los 'retuerce'.
Las CME son enormes explosiones de plasma solar y campos magnéticos de la atmósfera del Sol que pueden llegar a la Tierra en uno a tres días. Un impacto directo podría tener consecuencias catastróficas, ya que las CME son capaces de dañar satélites, destruyendo dispositivos electrónicos y potencialmente exponiendo a personas a gran altitud, como astronautas y tripulantes de aviación y pasajeros, a radiación causante de cáncer.
Ocurren con frecuencia, pero predecir cuáles afectarán a la Tierra y con qué probabilidad será difícil.
El profesor Mathew Owens aseguró en un comunicado: “Hasta ahora, se ha asumido que las CME se mueven como burbujas a través del espacio y responden a las fuerzas como objetos únicos. Hemos encontrado que son más como una nube de polvo o estornudo en expansión. Esto significa que tratar de predecir la forma y el movimiento de las CME a medida que pasan a través del viento solar se hace extremadamente difícil, por lo tanto, si queremos protegernos de las erupciones solares, necesitamos entender más sobre el viento solar”.
Los cortes de energía largos, la destrucción de dispositivos electrónicos y los crecientes riesgos de cáncer son consecuencias de que la Tierra sufre erupciones solares potentes.
Investigadores de la Universidad de Barcelona y del Observatorio del Ebre han publicado un trabajo científico que describe la vulnerabilidad de la red eléctrica ante las tormentas geomagnéticas generadas por los cambios en el ciclo solar, cuyos efectos pueden causar grandes pérdidas económicas.
El artículo ha sido publicado en la revista Space Weather y también en el boletín de noticias de investigación de la Unión Americana de Geofísica (AGU, en sus siglas en inglés), ha informado la Universidad de Barcelona en un comunicado.
Las perturbaciones del campo magnético de la Tierra generadas por el ciclo solar pueden causar enormes pérdidas económicas en diferentes sectores productivos, como sucedió el día 13 de marzo de 1989 cuando se produjo un gran apagón en Quebec (Canadá) con cerca de cinco millones de afectados y pérdidas de unos doce millones de dólares.
El artículo está firmado por los expertos Àlex Marcuello, Pilar Queralt y Juanjo Ledo, del Instituto de Investigación Geomodelos de la Universidad de Barcelona, junto con Joan Miquel Torta y Santiago Marsal, del Observatorio del Ebre-CSIC y URL, y Joan Campanyà, doctorado en la UB y actualmente miembro del Trinity College, de Dublín (Irlanda).