En cuestión de mercados, el carry trade de bonos está terminado, la renta variable llegó a valores que deberán pasar varios años para volverlos a ver, las especies muy lejos de una capitalización bursátil coherente tienen incorporadas en sus valores, el dudoso cambio de Fronterizo a Emergente, el triunfo de Cambiemos a nivel nacional, la recuperación inflacionaria contenida a lo largo de la ultima década y hasta una eventual reactivación y crecimiento, en consecuencia están mas que caras, ya tiene toda la caracteristica de burbuja.
Luego que nuestra burbuja estalle, el mercado bursátil se sincere, aparecerá seguramente un Ministro de Economía en serio, estilo Carlos Melconian, que no ha sido para nada ingenua su participación en los medios esta semana y mucho menos sus declaraciones, puesto que no debemos perder de vista que originalmente era Él quien iba a ocupar ese cargo y sigue manteniendo una estrecha amistad con Mauricio Macri, la Fundación Pensar sirvió para llegar hasta acá, ahora hay que ponerse a hacer los deberes, terminar el mandato estilo Joe Martinez de Hoz asegura la vuelta del populismo y ni el circulo rojo lo va a permitir y tampoco el ciudadano de a pie está dispuesto a quedar "pegado" en Lebacs impagables y endeudados hasta 2046.
El negocio por venir es Brasil, la zanahoria de sus elecciones en Octubre de 2018 mas el ajuste que está llevando adelante Michel Temer mientras permanece en el puesto hasta tanto alguna causa judicial invalide a Lula da Silva para presentarse como candidato, sumado a lo atractivo que se van a poner las especies brasileras que cotizan en nuestro mercado con el agregado del atraso cambiario que tenemos, lo transforma en un negocio para plata grande.
No obstante el mundo financiero global actúa muy similar al período previo a la crisis del 2008, tal como si estuviéramos transitando por Agosto de 2007 en materia de comodities, monedas e índices que omiten cualquier mala noticia que desgraciadamente aparecen a diario, hasta que un día se las cobra todas juntas sumado al estallido de alguna deuda soberana de cualquiera de los continentes.
Mientras el mundo lo permita, el Plan Primavera 2.0 intentará llegar; ahora la orilla se acercó, la oposición se ha ocupado de anticipar las elecciones.