Un estudio publicado en la revista Chest indicó que realizar a diario determinados ejercicios de lengua y boca podrían ayudar a disminuir los ronquidos. Los 4 ejercicios son:
-Empujar la punta de la lengua contra el paladar y después deslizar la lengua hacia atrás todo lo posible. De adelante hacia atrás.
-Doblar la lengua hacia arriba y presionarla por completo contra la parte trasera de los dientes cubriendo todo el paladar.
-Presionar con la punta de la lengua la parte inferior de la boca, la zona de los dientes delanteros, apoyando la lengua sobre el suelo de la boca.
-Decir la vocal ‘a’ mientras se lleva la lengua hacia la parte posterior del paladar, haciendo presión como si fuese a tocar con la úvula o campanilla.
Video
Existen varios factores que pueden conducir al ronquido y algunos de ellos son:
-Sobrepeso. El tejido extra en el cuello produce una presión sobre las vías respiratorias.
-Hinchazón de tejidos durante el último mes de embarazo.
-Tabique nasal torcido o doblado, que es la pared de hueso y cartílago entre las fosas nasales.
-Nariz congestionada por un resfriado o alergias.
-Inflamación de las adenoides y las amígdalas que bloquea las vías respiratorias. Se trata de una causa común de los ronquidos en los niños.
-Hinchazón en el techo de la boca (paladar blando) o la úvula, la porción de tejido que cuelga en la parte posterior de la boca.
-Una lengua más ancha en la base o una lengua más grande en una boca más pequeña.
-Relajantes como el alcohol, capaces de relajar los músculos de la garganta.
-Posición sobre la espalda, que puede desplazar la lengua hacia la parte trasera de la boca.
Video
Algunas recomendaciones para evitar los ronquidos:
-Tener un peso ideal.
-Disminuir el consumo de alcohol, sobre todo, antes de dormir. El alcohol provoca que el sueño sea más pesado, la musculatura se relaje y favorece el ronquido.
-Comer liviano y evitar las comidas difíciles de digerir.