En este panorama de fin de ciclo (toda vez que destacamos lo bueno que se hizo, con obra pública básica de 1989 a 1995 y la descentralización y el sistema de salud municipal entre 1995 y 2003) abre la necesidad de articular una alternativa con proyectos y solidez política para ser la alternancia en 2019, con una elección clave intermedia como será la de 2017, donde mas que candidatos definitivos se tienen que empezar a delinear los ejes de poder sobre las que se construirán las variantes para suceder al socialismo.
Respetando los tiempos internos y de debate de la UCR (con la particularidad de que en Santa Fe hay una tensión entre quienes están mas cerca de Cambiemos, la mayoría, y quienes se sienten mas cómodos con los socialistas), Cambiemos debe avanzar sumando a sectores independientes, a los sectores del peronismo descontentos con los K (que ya estuvimos desde 2011 y determina a esta provincia y a esta ciudad con una fortaleza que nos llevó a estar a un paso de ganar la ciudad y la provincia en 2015), a la Coalición Cívica, a FE y a todos los que nos piden que articulemos una opción para Rosario.