Aquí un fragmento de la participación del ministro de Relaciones Exteriores de Rusia, Serguéi V. Lavrov, durante la conferencia de prensa conjunta con el ministro de Relaciones Exteriores de República Dominicana, Miguel Vargas, el 14/11/2016:
-El 6 de noviembre en Nicaragua tuvieron lugar las elecciones presidenciales, como resultado de las cuales fue reelecto como presidente Daniel Ortega. En algunos países estas elecciones fueron sometidas a crítica por la inobservancia de las normas democráticas. ¿Cómo evalúa usted el resultado electoral?
Lavrov: -En verdad el 6 de noviembre el presidente Ortega logró una convincente victoria en las elecciones. Es el resultado del curso mantenido por el Presidente Ortega a la consolidación de la sociedad, a la resolución planificada de los problemas socio-económicos.
Cada vez que me tocó estar en Managua pude convencerme que en realidad los resultados evidentes de esta política pueden verse por todos lados. El país se conforma con dinamismo, se desarrolla con bastante seguridad y garantiza la seguridad de sus ciudadanos. La limpieza de la victoria de D. Ortega y de todo el proceso electoral fue confirmado y atestiguado por numerosos observadores (más de cien personas) que presenciaron los comicios, inclusive de los países latinoamericanos, con ex presidentes de estados de la región. Estuvieron también los expertos de la OEA. El resultado de las elecciones prácticamente no es discutido por nadie de la oposición nicaragüense a excepción, puede ser, de su parte marginal.
No tenemos dudas de la pureza de estas elecciones. Consideramos dañino intentar colocarlas bajo sospecha. Partimos de que Nicaragua es parte de una región muy importante. Hoy durante nuestro trabajo el representante de este país participó en el “cuarteto” ampliado de la CELAC. Vamos a continuar el curso al ulterior fortalecimiento y desarrollo de la cooperación mutuamente ventajosa con este país.
-¿Cómo evalúa usted las perspectiva de regulación de la crisis política en Venezuela a través del diálogo entre el gobierno de Nicolás Maduro y la oposición, que tiene la mayoría en el parlamento del país?
Lavrov: -Venezuela es un país amigo. La situación allí sigue siendo frágil, pero hay un determinado optimismo en relación con el posible desenlace de la crisis política interna a través del diálogo entre el gobierno y al oposición con el intermedio del Vaticano y UNASUR.
Reconocemos al Presidente Maduro y a aquella parte de la oposición que por encima de todo colocaron los intereses nacionales y no quiere hacerle el juego a quienes continúan confiando en ultimatums y fomentando acontecimientos similares a las “revoluciones de color” en otras partes del mundo. Existe el temor de que aquellos opositores que ocupan una posición ajena al campo legal, viendo lo estéril de su línea, pueden intentar romper las negociaciones entre el Gobierno y los opositores. Hoy discutimos esto con nuestros amigos de la CELAC, escuchamos que todos están interesados en que estas negociaciones sean exitosas y van a aplicar sus esfuerzos para no permitir interrumpir este proceso. En los últimos días aparecieron novedades esperanzadoras referidas a que en estas negociaciones con el intermedio de UNASUR y la Santa Sede aparecieron rasgos de avance en dirección constructiva. Vamos a respaldar esto por todos los medios.
-¿Cómo evalúa usted las perspectivas de regulación de la crisis política en Colombia tomando en cuenta la firma de un nuevo acuerdo de paz entre el Gobierno del país y la oposición armada?
Lavrov: -La firma de un segundo acuerdo entre el Gobierno y las FARC ya tuvo lugar en La Habana. Nuestros amigos cubanos y muchos otros vecinos de Colombia ayudaron a lograr este resultado. Hoy también hablamos sobre esto. Me parece, por lo menos y en cuanto puedo juzgar a partir de las noticias, con la firma de un segundo acuerdo se eliminaron las cuestiones que provocaron dudas en parte de la sociedad colombiana. Se puntualizaron los procedimientos de cumplimiento de la amnistía, la organización de un tribunal especial y su subordinación al Tribunal Constitucional, una serie de otras cuestiones técnicas pero muy muy importantes. Nuestra estimación general es que la regulación colombiana se encuentra en un camino correcto y estable.