Una fuente del Gobierno porteño explicó que, aunque en la zona norte de Capital ya se realizaron algunos "sapitos" –los túneles por debajo de las vías– para los cruces de la estación Belgrano C "no hay espacio para hacerlos porque saldrían a mitad de la Avenida del Libertador". Con la elevación del ramal solucionaría el caos de tránsito que se produce cuando queda baja la barrera de Olleros pero, especialmente, de La Pampa y de Sucre.
Si se lleva adelante estas obras lo que se obtendrán son dos puntos favorables para el tránsito dentro de la Ciudad. El primero tiene que ver con la seguridad, ya que se reducirá al máximo el cruce de vías en pasos a nivel y con eso las posibilidades de un accidente y, por otra parte, disminuirá el tiempo de manejo para los automovilistas que hoy tienen que esperar el movimiento de las barreras. En el caso de la línea San Martín, la estimación de los funcionarios porteños es que los automovilistas ahorrarán unos 20 minutos por hora que están las barreras bajas entre Palermo y la Paternal. Y también habrá ahorro en los tiempos de los trenes, ya que las formaciones deben reducir las velocidades cuando se acercan a las zonas de cruces a nivel.