Según se informó "el plan representa mejoras en la infraestructura y hará posible la interconectividad de toda la red, gracias a la megaobra de ingeniería que conectará a las líneas del AMBA a través de una red de túneles y de estaciones subterráneas en la ciudad de Buenos Aires".
En ese sentido, resaltaron que en 2023 el sistema se verá transformado con obras de alto impacto como el soterramiento de la línea Sarmiento y tendrá todas sus líneas electrificadas, con tres nuevos viaductos y 120 pasos bajo nivel. Además, estarán renovadas las vías, sistemas eléctricos y estaciones, y el 100% de la flota será completamente nuevo.
"El Plan también salda una deuda impostergable en materia de seguridad, ya que incorpora la tecnología de frenado automático en todas las líneas para 2019", expresaron fuentes oficiales a la agencia Télam y explicaron que este abordaje integral "impactará en forma directa en la calidad de viaje de los 1,4 millones de pasajeros que se mueven en tren todos los días".
Se subrayó que hoy el tiempo mínimo de espera entre un tren y otro es de 10 a 15 minutos según las líneas y, gracias a estas obras, se reducirá a la mitad en 2019, con una frecuencia mínima de entre 6 y 8 minutos; mientras que en 2023, esa espera mínima será de entre 3 y 5 en gran parte de la red.