Además, aclaró: "El problema central es que la actividad económica no está funcionando. Si el gobierno no mueve el mercado interno y propone otras políticas económicas, el problema se va a agudizar."
"Las importaciones y exportaciones bajaron porque hay menos consumo, lo que es malísimo porque genera menos trabajo", concluyó.
Rechazo
No está de acuerdo Miguel Ponce, director del Centro de Estudios para el Comercio Exterior del Siglo XXI y ex vocero de la Cámara de Importadores de la Argentina, quien a Pablo Duggan le expresó: "Esto significar retroceder el reloj a un debate de 10 años atrás. El proyecto de (Sergio) Massa viola las normas. La forma inicial en que trascendió fue horrible y hay un daño cuantificable."
"Decir que estamos buscando inversiones en el G-20, invitar a cada una de las reuniones bilaterales a distintos países y que aparezcan en los diarios de esos países que Argentina cierra las importaciones es una contradicción y atenta contra el objetivo", explicó
En tanto, remarcó: "(Mauricio) Macri está sufriendo demasiada influencia de dos personas: (Jaime) Durán Barba y Marcos Peña."
"No es momento para generar un cimbronazo mayor al que venimos viviendo", sintetizó.
"La respuesta de Macri de que 'Massa habla por hablar' fue políticamente incorrecta, sino ¿para qué lo llevó a Davos?", aseguró Ponce.
Sobre la ley antidespidos, opinó: "Fue un espectáculo lamentable en lo que respecta a las inversiones porque en lugar de pensar cómo generar más empleo nos preocupamos por cómo frenamos la posibilidad de que el empleo que hoy existe deje de achicarse."
"Hay que ver si presentan el proyecto pero si lo hacen le van a hacer modificaciones", adelantó el ex subsecretario de Industria y Comercio.
"Hay que ir creando las condiciones para un acuerdo político, económico y social pero para eso deben crearse condiciones para que la confiabilidad entre los actores políticos no termine manifestándose como ocurrió ayer (lunes 05/09)", concluyó.
Estadísticas
La inflación desaceleró al 1,8% mensual en julio y acumuló una suba del 45,4% promedio en el año, informó el Instituto Estadístico de los Trabajadores (IET) difundido por la UMET (Universidad Metropolitana para la Educación y el Trabajo) y con el respaldo de casi 50 gremios y el Conicet.
Según el mismo estudio, el salario real cayó un 7,9% en julio respecto de noviembre de 2015, cuando se iniciaron los relevamientos.
Los precios aminoraron su ritmo de crecimiento en medio de la recesión y la marcada caída del consumo, pero el problema sigue afectando con mayor dureza a los hogares con menores ingresos con, por ejemplo, los alimentos al tope de los incrementos.
Alimentos y bebidas registró un incremento mensual del 3,3% con un impacto del 60% en la suba de precios general, de la mano del “aceitazo” y de los incrementos registrados en los valores de las verduras.
Indumentaria y calzado registró una ligera deflación (-0,02%), debido al impacto de la competencia importada y a cuestiones estacionales como la liquidación anticipada de invierno que hicieron los comercios.
Este indicador estudia el impacto de la inflación según el nivel salarial: para los hogares asalariados de menores ingresos, la variación acumulada de precios fue del 52% anual; para los de mayores ingresos, fue del 41,2% para el mismo período.