Sobre las amenazas que sufrió, Benegas comentó que "fue un acto de represalia. Hubo una pelea entre bandas, murió una persona y como mensaje al cura porque renunciamos al delito y la venta de droga".
"Como para callarme me tiraron un difunto en la puerta de la Iglesia. La policía me dijo 'Padre váyase porque el próximo es usted'", manifestó el cura.
"Pude irme pero decidí quedarme porque hay mucha gente de buena voluntad luchando contra este gran flagelo que sufren los niños, jóvenes y ancianos. Es como vivir permanentemente en riesgo, aún cuando estás durmiendo", sintetizó.
"Tenemos presencia policial en el barrio, ¿será que no alcanza?", dijo preocupado.
En tanto, remarcó que "la gente ya no confía en los políticos y el cura pasa a ser un referente."
"El encuentro del sábado es para reclamar paz y un compromiso para que las familias puedan reencontrarse y reconciliarse. Es difícil porque se que la familia del médico tiene que irse, es muy triste eso", concluyó.