"Si en lugar de pelearnos porque los OTTs nos paguen a nosotros, conseguimos que paguen a nuestros clientes, sea con dinero o con algún otro servicio adicional, estaremos dando valor a nuestra red sobre la de otros operadores. Así lograremos que se queden. A nosotros nos vale mucho más que un cliente se quede que conseguir que WhatsApp nos pague algo”, explicaron desde Telefónica.
"Ahora mismo esto es como el Lejano Oeste de los datos, no hay reglas. Queremos que nuestros clientes puedan escoger qué comparten y qué no, y qué tipo de anuncios reciben, o si prefieren no recibir ninguno", continuó Vittorio Colao, consejero delegado mundial de Vodafone, segundo operador de España.
"La elección se debe aplicar a todo. Si un usuario no quiere recibir publicidad de Google o de un medio, debe poder escoger de forma sencilla no recibirla. Por supuesto, Google entonces es libre de no ofrecerle sus mapas o Gmail, y un medio de no ofrecerle sus noticias", entiende Colao.
La guerra se ha desatado pero sólo el tiempo logrará definir cuán efectivos son los contraataques de las telefónicas.