Por otra parte, el antecedente de José Luis Neil, nacido en el barrio porteño de Flores en 1940, es el más contundente de la participación de argentinos en el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros.
Debido a la clandestinidad de estos movimientos, tanto en la Argentina como en Uruguay, es difícil encontrar al nombre de Aparicio entre ellos, pero su vecina lo afirma de manera contundente.
"Esta historia, no hace más que sumar perturbación a la tragicomedia de enredos que es el convento, sobre el cual se recibe microiformacion todo el tiempo, y que servirá tal vez para ir atando cabos, de cómo fue el entramado de robo de un gobierno que no dejo nada por contaminar, ni siquiera los sagrados hábitos eclesiales", concluye Alicia Panero, autora de la investigación en cuestión.