Y, si bien esos recursos serían administrados por la Provincia, en 1996 (el administrador del Tesoro Nacional era Roque Fernández, y Carlos Menem ya no era un aliado de Eduardo Duhalde sino todo lo contrario), el Ejecutivo nacional le aplicó un tope a Buenos Aires: $650 millones / US$650 millones (porque era dinero convertible).
Y el resto del 10% de Ganancias se redistribuyó entre las restantes provincias.
La Nación nunca actualizó el monto bonaerense: $ 650 millones, mientras que la recaudación de Ganancias aumentó, beneficiando el mecanismo de redistribución de las otras provincias.
Varias provincias, con menor cantidad de habitantes y una participación más baja en el Producto Bruto, superan holgadamente a Buenos Aires como beneficiarias de esos giros nacionales.
Santa Fe y Córdoba reciben casi el doble que Buenos Aires.
Pero nadie -principalmente Daniel Scioli- se animó a exigirle enfáticamente al Gobierno Nacional que revea esta situación, por lo que hoy todo el armado peronista bonaerense (en especial los famosos 'Barones') pagan el precio de los platos rotos.
Lo que hoy va a exigir Vidal en el Congreso no es otra cosa que la recuperación de sus más de 7 puntos de coparticipación resignado en 1988 para beneficiar el progreso de las provincias menos desarrolladas. Siete puntos de coparticipación que hoy significan $38.815 millones de pesos.