"Milagro siempre viajaba con muchos compañeros y llevaban valijas. Llegué a ver fajos de dinero y eso se llevaba a la quinta de Olivos. Ese dinero era entregado a Máximo Kirchner", aseguró y relató la operatoria: " gente de Milagro Sala retiraba el dinero del Banco Nación y lo llevaba a la vivienda de ella en el barrio Cuyaya" y de allí lo llevaban "en varias cantidades de valijas, por avión, a Buenos Aires" hasta un departamento "en calle Perú al 260" de la dirigente de la organización Tupac Amaru.
"De ahí armaban una reunión el cuervo Larroque con "Coco" Garfagnini, para llevarla a la Quinta de Olivos, destino final de los fondos", completó.
Al igual que en el caso de Lázaro Báez, Balconte relata un traslado por tierra del dinero: "En la segunda ocasión el dinero viajó por tierra. Volvían a contar el dinero en el hotel. Alejandro Garfarini le decía 'dale Mili que ya nos están esperando'. El 'Cuervo' Larroque era el nexo, con el 'Principito', como le decían a Máximo Kirchner. Milagro Sala entraba a la Quinta de Olivos en camionetas. Los bolsos estaban arriba de los autos".
Por último, Balconte explicó porqué decidió confesar ahora: "Nosotros no teníamos garantías, ahora la Justicia cambió. Yo tengo 18 años como dirigente y 30 años en política, tenía responsabilidad por compañeros...nos amenazaba con quitarnos todo". Por último, dijo que tras la asunción del gobernador Gerardo Morales, Sala hablaba de "tirarle uno o dos muertos".