Lo mismo ocurrió con Federico Ruiz, padre del jugador, que en su cuenta de la red social Twitter, lanzó una pregunta irónica: “A qué hora juegan los barras”.
La agresión llamó la atención al tener en cuenta que el propio jugador, en la víspera, había manifestado “dije que me queda algo pendiente, con todo muchachos”, en relación al clásico que se viene este fin de semana ante Unión, en el que sería titular.
El exjugador de Gimnasia y San Lorenzo fue transferido por Colón al Sporting Lisboa, de la primera división de Portugal, club con el que el futbolista firmó su contrato el pasado viernes. Si bien sus días en el club santafesino están contados, su salida formal podría adelantarse debido a este episodio y a que es hostigado desde hace varios partidos por los hinchas, acusándolo de no estar comprometido y no entregar todo.
Además, la semana ya había comenzado alterada cuando al amanecer del lunes se observaron distintas amenazas en pintadas en los muros del estadio Brigadier Estanislao López y la más llamativa fue la que se pintó en la sede, que decía: “Clásico o balas”.
En tanto, Ricardo Johansen, quien asumió el lunes la conducción táctica del plantel hasta el final del torneo en reemplazo del cesanteado Darío Franco, sigue trabajando intensamente en el predio del SAT con vista de conformar el mejor equipo para el clásico por la 12da fecha del campeonato, a jugarse este sábado, desde las 14.
Para la ocasión, el presidente Enrique Ariotti, en representación de la subcomisión de fútbol, le ofreció al plantel un premio especial, al margen del acordado al comienzo del campeonato, a modo de incentivo para superar a Unión en el clásico santafesino.