"Un banco que sea muy activo a la hora de conceder prestamos a la economía real puede pedir prestado más que un banco que se concentre en otras actividades", dijo el presidente del BCE, Mario Draghi.
Draghi, que para algunos decepcionó a los mercados en diciembre cuando presentó medidas de estímulo por debajo de las expectativas, dijo que eran necesarias más medidas porque la recuperación de la zona euro corría el riesgo de verse mermada por la ralentización de los mercados emergentes.
"Con el paquete integral de hoy para las decisiones de política monetaria, estamos aportando estímulos monetarios sustanciales para contrarrestar los mayores riesgos hacia el objetivo de estabilidad de precios del BCE", dijo en rueda de prensa.
"El consejo de gobierno espera que los tipos de interés clave continúen en el nivel actual o más bajos durante un periodo de tiempo extendido, y mucho después del horizonte de nuestras compras de activos netos", dijo, pronosticando que la inflación continúe negativa en los próximos meses y repunte posteriormente este año.
No obstante, Draghi dijo que había límites hasta donde podían caer los tipos.
"En resumen... básicamente el énfasis pasará cada vez más de instrumento de tipos a otros instrumentos no convencionales", dijo Draghi.
Pero otros fueron más críticos, advirtiendo que una política monetaria tan laxa corría el riesgo de crear burbujas de precios y eliminaba incentivos para que los gobiernos reformen sus economías.
"¿Qué pasará si la situación económica se deteriora abruptamente una vez más, requiriendo una fuerte respuesta monetaria? No anticipo que esto vaya a pasar, pero si sucediera, el BCE habría disparado la mayoría de su pólvora" dijo Michael Menhart, economista jefe de la aseguradora alemana Munich Re.
El BCE ha obtenido pocos resultados de los 700.000 millones de euros que ha gastado en compra de deuda pública y otros activos en el último año, ya que el desplome de los precios de las materias primas ha eclipsado el impacto de sus medidas de alivio cuantitativo.