El diputado admite que existe "controversia en torno a este sistema de defensa en aquellos casos en los que los propietarios, sin el menor conocimiento acerca de la electricidad, conectan por su cuenta, o contratando a un supuesto técnico, un alambrado directamente a la corriente de 220 voltios de la red, con el riesgo de causar la muerte que aquello conlleva".
"La altura mínima a la que deben estar emplazados los cercos eléctricos de seguridad será de 220 centímetros (2,20 metros) contados desde el nivel del suelo", intenta establecer la posible legislación.
Entre otras pautas, se promueve la creación de una autoridad de aplicación para que elabore un plan que determine el voltaje de descarga permitido, los materiales a utilizar para su construcción y demás.