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Tras el polémico Superclásico: Bronca en Boca con los jugadores

El presidente de Boca, Daniel Angelici y el director técnico, Rodolfo Arruabarrena, cuestionaron a sus futbolistas por las tres expulsiones en el superclásico perdido ante River Plate en Mar del Plata por el partido que correspondió al Torneo de Verano Copa Luis Nofal y coincidieron que el equipo no brindó una “imagen” acorde a la grandeza del club. Ese encuentro terminó con ocho jugadores por las expulsiones de los defensores Jonathan Silva, Gino Peruzzi y Daniel 'Cata' Díaz. Así, Boca suma cinco tarjetas rojas, que son cinco si se considera que la derrota con Racing, en el debut veraniego, habían sido expulsados Lisandro Magallán y Alexis Rolín.

Daniel Angelici no aceptó excusas para “terminar con ocho” después de las salidas de los defensores Jonathan Silva, Gino Peruzzi y Daniel 'Cata' Díaz y el entrenador de Boca, Rodolfo Arruabarrena terminó “muy caliente” por las tarjetas rojas, que son cinco si se considera la derrota con Racing Club (2-4) en el debut del ‘Xeneize’ en el Torneo de Verano, el pasado miércoles (20/01).

El presidente de Boca advirtió con fastidio a los jugadores que “estos partidos tienen que ser una fiesta. Si empezamos con once, hay que terminar con once. No se puede terminar con ocho porque no es la imagen que el club pretende en función de su historia”. Angelici quiso desdramatizar lo sucedido el último sábado en Mar del Plata, pero reclamó “una revancha en Mendoza” el próximo sábado cuando vuelvan a enfrentarse.

El 'Vasco' Arruabarrena compartió la postura del directivo, definió a su equipo como “pasado de revoluciones” y prometió “una autocrítica interna y una charla profunda” para no incurrir otra vez en esos errores. 

Tras este episodio, un dato que resulta llamativo es que las reiteradas expulsiones durante el ciclo de Arruabarrena no tienen que ver con los títulos o el desempeño en una campaña, al menos en el plano local: las diez tarjetas rojas y las 76 amarillas del último torneo, por ejemplo, no impidieron que Boca sumara más puntos que los otros 29 equipos y fuera campeón.

Desde el debut de Arruabarrena, el 31 de agosto de 2014, cuando Boca derrotó 3 a 1 a Vélez pero terminó con diez jugadores por la expulsión del volante Gonzalo Castellani, a cada tarjeta roja suele suceder una autocrítica, una catarsis. Pero por bien intencionada que suene, el detalle por resolver es que a cada autocrítica, a su vez, le sigue otra expulsión.

Hace un año, en Mar del Plata, el 'Xeneize' festejaba el fin de una maldición, porque desde hacía ocho partidos no lograba vencer a River. Un verano y varios torneos y copas después, en el mismo escenario, el conjunto del ‘Vasco’ Arruabarrena parece haber reemplazado una maldición por otra.

Como síntoma del panorama está el caso de Agustín Orion: referente del equipo, fue expulsado por primera vez en su carrera en el último torneo; fue en la segunda fecha, ante Temperley, por agresión a un rival, y pocas semanas después recibió cuatro fechas de suspensión por una violenta infracción contra San Martín, de San Juan (fractura expuesta a Carlos Bueno), y dos fechas más por otra frente a Unión. “Esto se viene repitiendo. Lo hablamos, pero se reitera. Somos los bicampeones del fútbol argentino y no podemos dar esta imagen. Tenemos que cambiarla”, declaró el arquero.

A Boca le mostraron 86 tarjetas en el torneo local: 76 amarillas y 10 rojas. Cometió 412 faltas en las 30 fechas, un promedio de 13,7 por cotejo. En dos partidos terminó con nueve jugadores: ante Belgrano (victoria por 1 a 0 en Córdoba) y Racing (derrota por 3 a 1 en Avellaneda). En otros seis partidos terminó con 10 hombres, y perdió en total 14 puntos: ganó tres, empató uno y perdió tres.

En relación al primer superclásico de este año, el equipo de la Ribera jugó desde los 10 minutos con inferioridad numérica por la expulsión de Silva, tras una violenta falta a Gabriel Mercado (salió lesionado), a los 20 minutos del segundo tiempo perdió a Peruzzi por juego brusco y trece minutos más tarde a Díaz por exceso verbal contra el árbitro Patricio Loustau, que más tarde le mostró tarjeta roja a Jonathan Maidana y Leonardo Pisculichi (estaba en el banco de suplentes), ambos de River. 

“Van dos partidos y cinco expulsiones y estoy re caliente por la situación. La imagen que damos no es la que el club merece”, asumió con fastidio el entrenador, quien no encontró "nada positivo" para rescatar en el Superclásico de anoche y se excusó de hacer un “análisis futbolístico” por lo determinante que resultó la inferioridad numérica de Boca desde temprano. Sólo se limitó a decir que Carlos Tevez “terminó bien” y que Daniel Osvaldo, que volvió a vestir la camiseta de Boca, “luchó bastante”.

“Es muy difícil hacer una análisis futbolístico cuando preparás un partido y a los cinco minutos te quedás con un hombre menos”, deslizó el DT. “Siempre se juega de esta manera. Era un partido importante, no un simple amistoso pero somos un equipo que viene de conseguir dos títulos (Primera División y Copa Argentina), no que hace 30 años que no sale campeón. Por eso, hay que bajar las revoluciones”, reclamó. 

Boca volverá a jugar el miércoles (27/01) ante Estudiantes de La Plata, en Mar del Plata, y el sábado (30/01) tendrá revancha con River en el estadio 'Malvinas Argentinas' de Mendoza.

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