Hace un año, en Mar del Plata, el 'Xeneize' festejaba el fin de una maldición, porque desde hacía ocho partidos no lograba vencer a River. Un verano y varios torneos y copas después, en el mismo escenario, el conjunto del ‘Vasco’ Arruabarrena parece haber reemplazado una maldición por otra.
Como síntoma del panorama está el caso de Agustín Orion: referente del equipo, fue expulsado por primera vez en su carrera en el último torneo; fue en la segunda fecha, ante Temperley, por agresión a un rival, y pocas semanas después recibió cuatro fechas de suspensión por una violenta infracción contra San Martín, de San Juan (fractura expuesta a Carlos Bueno), y dos fechas más por otra frente a Unión. “Esto se viene repitiendo. Lo hablamos, pero se reitera. Somos los bicampeones del fútbol argentino y no podemos dar esta imagen. Tenemos que cambiarla”, declaró el arquero.
A Boca le mostraron 86 tarjetas en el torneo local: 76 amarillas y 10 rojas. Cometió 412 faltas en las 30 fechas, un promedio de 13,7 por cotejo. En dos partidos terminó con nueve jugadores: ante Belgrano (victoria por 1 a 0 en Córdoba) y Racing (derrota por 3 a 1 en Avellaneda). En otros seis partidos terminó con 10 hombres, y perdió en total 14 puntos: ganó tres, empató uno y perdió tres.
En relación al primer superclásico de este año, el equipo de la Ribera jugó desde los 10 minutos con inferioridad numérica por la expulsión de Silva, tras una violenta falta a Gabriel Mercado (salió lesionado), a los 20 minutos del segundo tiempo perdió a Peruzzi por juego brusco y trece minutos más tarde a Díaz por exceso verbal contra el árbitro Patricio Loustau, que más tarde le mostró tarjeta roja a Jonathan Maidana y Leonardo Pisculichi (estaba en el banco de suplentes), ambos de River.
“Van dos partidos y cinco expulsiones y estoy re caliente por la situación. La imagen que damos no es la que el club merece”, asumió con fastidio el entrenador, quien no encontró "nada positivo" para rescatar en el Superclásico de anoche y se excusó de hacer un “análisis futbolístico” por lo determinante que resultó la inferioridad numérica de Boca desde temprano. Sólo se limitó a decir que Carlos Tevez “terminó bien” y que Daniel Osvaldo, que volvió a vestir la camiseta de Boca, “luchó bastante”.
“Es muy difícil hacer una análisis futbolístico cuando preparás un partido y a los cinco minutos te quedás con un hombre menos”, deslizó el DT. “Siempre se juega de esta manera. Era un partido importante, no un simple amistoso pero somos un equipo que viene de conseguir dos títulos (Primera División y Copa Argentina), no que hace 30 años que no sale campeón. Por eso, hay que bajar las revoluciones”, reclamó.
Boca volverá a jugar el miércoles (27/01) ante Estudiantes de La Plata, en Mar del Plata, y el sábado (30/01) tendrá revancha con River en el estadio 'Malvinas Argentinas' de Mendoza.