Y apunta a que la falta de pagos se inició con Cristina en la Presidencia y con el cambio de gobierno la situación no se regularizó.
Así las cosas, Isolux habría desembolsó $ 100 millones a las contratistas para que se cancelen salarios y también abrieron un plan de retiro voluntario, pero de esa compañía sólo un centenar de trabajadores se acogió a esa modalidad de retiro.
Según confirmaron desde el gobierno provincial se trata de 1.039 trabajadores sin sus respectivos salarios abonados e incumplimientos en diferentes ítems con más de ocho empresas.
La termoeléctrica está en condiciones de generar 120 Mw con la caldera que inauguró Cristina en plena campaña, aunque la segunda caldera no estaba finalizada. El 18 de enero la obra debía iniciar a producir energía comercialmente al obtener la aprobación de Cammesa. Esto no se logró y antes de dejar la Casa Rosada, el 30 de noviembre, la usina se apagó, dejó de producir por faltante de carbón, precisó el diario Clarín.
Yacimientos Carboníferos Río Turbio (YCRT) es la responsable de producir 112.320 toneladas mensuales de carbón que demanda la usina. Nunca se logró cumplir con dicha cantidad y sólo lograron acopiar un poco de carbón para obtener la habilitación comercial de Cammesa.
La obra que prometían Julio De Vido y Cristina incorporaría al tendido eléctrico nacional 240 Mw, hoy no está funcionando.
El gobierno de Mauricio Macri eligió a Omar Zeidán para estar al frente de YCRT, un hombre de Eduardo Costa (Unión para Vivir Mejor). Se encuentran en proceso de auditar lo actuado hasta la fecha y reordenar una empresa que durante el kirchnerismo incrementó en un 60% su planta de personal: la última partida presupuestaria fue de $ 3.048,9 millones, mil millones más que en 2014 y el 74% de los fondos se destinan al pago de sueldos de sus 1.900 empleados.