Las mismas fuentes mencionaron al matutino provincial que se buscará un esquema de "poder compartido" que convenza a todas las partes. Más allá de los egos, los arquitectos del macrismo saben que sacar a Galuccio de su cargo es ganarse un doble problema. Por un lado, la transición dejaría en una parálisis la empresa y le sumaría al gobierno entrante otro foco de conflicto. Por el otro, no hay un reemplazante natural para el actual conductor de la empresa, cuya imagen es buena en el mundo petrolero fronteras afuera, una de las fuentes de dólares más a la mano para el nuevo gobierno.
Pero no sólo Macri tomará la decisión...
El propio Miguel Galuccio dijo hace unas semanas que su futuro dependía del próximo presidente pero también de él.
Su continuidad está atada a las condiciones que le imponga el nuevo gobierno. Y será clave en este sentido la conformación del nuevo directorio, que será el que apruebe el plan de inversiones 2016 para la compañía. Y, según se anticipa, llega un ajuste del 20% que ya está siendo comunicado a los proveedores y a los gremios. Pero Galuccio intenta amortiguar el impacto: un presupuesto esquilmado lo obligaría a bajar equipos y dejar gente en la calle. El ejecutivo, uno de los padrinos de Vaca Muerta, no quiere pasar a la historia como el hombre que arrancó el ajuste. De la resolución de esas tensiones también dependerá su futuro.
Dicen que Nicolás Gadano, asesor de YPF y galuccista de primera hora, hombre de Ernesto Sanz y con excelente llegada al PRO, podría ser el nexo entre ambas partes.
En cambio, Doris Capurro, la vicepresidenta de Relaciones Institucionales, estaría muy cerca de la puerta de salida. Es que si bien tiene muy cercana relación con Mauricio Macri, su amistad con Cristina Fernández y su rol activo en la campaña de Daniel Scioli la dejan en un lugar incómodo.
Además, atravesó fuertes tensiones con Galuccio. La vicepresidenta de Comunicación siempre se manejó como la número uno de la compañía y no responde órdenes del CEO, argumentando que habla directamente con 'su amiga'. Incluso, por su relación con Sergio Urribarri (le armó su fallida campaña presidencial) se arroga haber sido nexo para la llegada de Galuccio a YPF, ya que fue el entrerriano quien lo acercó.
El manejo de la publicidad por parte de Capurro, fue otro de los conflictos que los enfrentaron. Y, ahora, se trata de la insistencia de Galuccio en quedarse en la empresa sin el permiso de la mandataria nacional.
Cabe recordar el caso del designado ministro de Ciencia y Tecnologia, Lino Barañao, quien admitió que si la presidenta hubiese desaprobado la propuesta del mandatario electo para que siga en el cargo, habría declinado dicha propuesta, "por una cuestión de lealtad personal".
Esa "lealtad" no modifica el futuro de Galuccio.
Como sea, la continuidad del ingeniero entrerriano estará atada a la auditoría prometida por Macri sobre los últimos tres años de la compañía. Lo más probable es que la decisión final se tome en abril, cuando la petrolera realice su asamblea anual, tal como sostiene el
sitio 'Perfil'.
Hasta entonces, Galuccio seguiría al frente.