El argumento de la mandataria para descalificar el móvil político fue que Velázquez "no era militante radical", sino que, tal como probaba un certificado de afiliación que mostró la presidente, el joven pertenecía a la Tupac Amaru.
Sin embargo, el radicalismo emitió un comunicado en el que ratifica expresamente que el joven asesinado "pertenecía a la UCR y el día que fuera baleado trabajó en la campaña junto a otros militantes".
Además, sostuvo que la afiliación responde al "método compulsivo y extorsivo que utiliza la agrupación Tupac Amaru para cooptar a jóvenes, exigiéndoles esa afiliación para poder acceder a una escuela pública que maneja la Tupac Amaru con fondos del Estado nacional".
Jorge Ariel tenía 22 años y fue baleado en la localidad jujeña de San Pedro luego de que repartiera boletas de la UCR, antes de las elecciones primarias.