Los problemas se dan en todas las ciudades, se acentúan en los colegios del conurbano bonaerense pero en La Plata, para citar un claro ejemplo, dos escuelas tradicionales como el Normal 1, fundada por Domingo Faustino Sarmiento, y el industrial Albert Thomas, sufren deterioros muy pronunciados, sin que se encaren obras de mantenimiento o reformas en la infraestructura.
“Tenemos todo documentado con fotografías. Las irregularidades son tremendas. Presencia de alimañas (ratas, ratones, arañas, cucarachas), hongos y humedad en las paredes y techos, goteras, pérdidas de gas en termotanques, calefones y cocinas, pozos ciegos desbordados, cañerías tapadas, aguas servidas (contaminadas con restos fecales y orina) en baños y cocinas, heladeras rotas que provocan que los alimentos pierdan la cadena de frío y hasta el peligro inminente de derrumbe de cielorrasos o paredes, entre otras”, detalló Mariño.
Según indicaron desde el SOEME, en los establecimientos del interior de la Provincia hay situaciones lamentables en donde auxiliares cocinan a la intemperie sin poder respetar casi ninguna medida de salubridad. “En el conurbano hay vastas regiones sin agua potable y sin cloacas, y por supuesto, las escuelas que funcionan ahí, padecen esas dificultades”, señaló Mariño.
Las deficiencias en el mobiliario escolar son preocupantes. “Las sillas, las mesas, los bancos, se rompen y es casi inexistente el mantenimiento. En algunas escuelas los chicos se tienen que turnar para sentarse a desayunar, almorzar o merendar”, dijo la secretaria adjunta del SOEME.
Otra de las falencias tiene que ver con las instalaciones eléctricas. “Hay cables pelados a la vista que son un peligro inminente para los trabajadores y los chicos. Además faltan luminarias, y esto conlleva problemas de inseguridad. A la noche varios de los edificios escolares quedan en la más absoluta obscuridad y en ocasiones sufren actos vandálicos”, se explicó desde el gremio. Para colmo se detectaron irregularidades en las licitaciones de obras. “Algunas fueron adjudicadas hace 5 o 6 años – agregó la gremialista- y todavía no las terminaron. Falta control desde los consejos escolares y desde la cartera de educación de la Provincia”.
En definitiva, desde el SOEME anunciaron que luego de finalizar el relevamiento que está en proceso, efectuarán una denuncia pública general, pero también específicas. “La salud de nuestros trabajadores está en riesgo, al igual que la de los alumnos y docentes”, concluyeron.