Pérez confirmó que está siendo investigado por lavado de dinero: "Mi empresa, Reina AUtomotores, está siendo investigada con otras 4 empresas. Estamos haciendo una presentación espontánea para mostrar quienes somos y demostrar que no son ciertas las cosas que se están diciendo. Esto es algo que empezó años atrás y no se pudo detener. Cuando mi empresa cerró en calle Oroño, fue porque el alquiler subió a $75.000, un monto que no se podía abonar. Nada que ver con lavado de dinero, ni narcotráfico".
Respecto a su relación con Luis Roberto Medina, asesinado junto a su pareja en diciembre 2013 en el Acceso Sur de Rosario, indicó que tuvo vínculo en 2 oportunidades. "Le vendimos 2 coches hace 5 años. No lo traté, no tengo otra relación con él. Nunca manejé otro dinero que no sea el mío".
Luis Roberto Medina era un millonario, de 42 años, cuyo su nombre sonó cuando ocurrió el atentado contra la casa del gobernador santafesino, Antonio Bonfatti. Dueño de una concesionaria de autos en la zona oeste de Rosario y un lavadero de autos, fue señalado como de influyentes relaciones en el negocio del narcotráfico hasta que fue asesinado junto a la modelo Justina María Castelli (alias 'Justina Fuster'), cuando iba al volante de un Citroën DS 3 rojo. Él tenía 20 orificios de bala en el cuerpo. La mujer estaba tirada en el asfalto, a unos metros del auto.
Los investigadores le llaman “blanqueo” a la acción cuando se saca del ruedo a un jefe narco que ya está “quemado”, que ya no sirve como distribuidor o porque hay necesidad de mostrar ante la opinión pública que se combate al delito. Cuando fue asesinado, Medina estaba siendo investigado por la Secretaría de Delitos Complejos, dependiente del Ministerio de Seguridad de la provincia.
Antes de Justina, el “Gringo” Medina había estado con Daniela Ungaro, hermana del Rene Ungaro, preso por el homicidio del ex jefe de la barrabrava de Newell’s, Roberto Caminos. Cuando el boliche Esperanto ya había abierto sus puertas en Rosario, y Daniela y Medina aún eran pareja, ella subió una foto a las redes sociales en la que estaba arriba de una pasarela que cruzaba la pista del boliche. La imagen tenía un título: “Soy la dueña”. Por ese motivo se sospechó que Hernán Capucci, supuesto titular de la disco, sería un testaferro de Medina.
Volviendo a Leandro Pérez, él explicó que "en una concesionaria no se tiene que estudiar a las personas que compran un vehículo. No es que venía 'el viejo de la bolsa' o gente con bolsas de dinero de un peso a comprar un BMW. Le vendíamos vehículos a gente bien, que tenía su Cuit (Clave Única de Identificación Tributaria), empresas, muchas transferencias bancarias como corresponden".
"Esto es un ruido gigantesco, es la primera vez que hablo de esto. Nos vamos a poner a disposición del juzgado", agregó.
Leandro Pérez tambien admitió que Gustavo Spadoni era su íntimo amigo. "Ahora hace 2 años no lo veo porque está detenido por cuestiones de las cuales no estaba notificado. Con Gustavo armamos una sociedad, nunca prosperó, era una representación de repuestos que no funcionó, nunca tuvimos nada, sólo eramos amigos".
Pérez manifestó que se lo relaciona a Medina por intermedio de Germán Tobo, un ex empleado suyo que fue asesinado en septiembre pasado en Ovidio Lagos al 5500 al poco tiempo de abrir propia concesionarias de autos.
"Medina tuvo su rubro. Nunca pisó mi empresa, salvo dos veces, en 2008. Esa fue la única vez. Esto se vuelve engorroso porque Germán Tobo, un empleado que trabajó cuatro años conmigo, me dijo que se iba a trabajar con Medina. Luego del escándalo, que a este muchacho lo matan (por Medina), Tobo emprendió otro negocio. No le fue bien y fue acribillado. Por este muchacho es que relacionan a Medina con Reina Automotores".